El año 2013 estuvo lleno de decisiones para Tesla, según el libro escrito por Ashlee Vance y titulado Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future, a principios de ese año  la compañía se enfrentaba a una crisis en la cual los clientes que habían adquirido un automóvil no estaban satisfechos con su producto, el problema era que los vehículos Model S de 2012, aún no tenían sus funciones al 100%, en cuanto a software y espacio interior eran mejores que la mayoría de los autos de lujo, sin embargo no ofrecían sensores de estacionamiento y control de crucero por radar y además no tenían disponibles todos los modelos que habían sido reservados.

Uno de los problemas era la falta de recursos, comentó el ex ingeniero de Tesla ALi Javidan «Fue bien contratar a un equipo de 50 personas de inmediato para hacer una de estas cosas, o implementar cosas lo mejor y lo más rápido que pude.»

Para poder plantear una estrategia, su CEO Elon Musk, tenía que estar al tanto de la situación de la compañía, cosa que no sucedió. Los ejecutivos le habían estado ocultando el problema a Musk, pero al final se enteró de toda la problemática a la que se estaban enfrentando.

Musk despidió y contrató a un nuevo equipo, tras tener una reunión con ellos les aclaró: «No me importa cuál sea el trabajo que estaban haciendo. Su nuevo trabajo es la entrega de los coches «. Después de esto la compañía logró levantarse y en consecuencia el 2013 fue uno de sus mejores años, ya que por fin comenzaron a ver ganancias y el Modelo S 2012 se título como uno de los autos más seguros.

¿Y Google?

Google entra a principios del 2013, cuando la compañía aún se enfrentaba a estos grandes problemas, mientras ponían en práctica sus estrategias, Musk decidió ver que era lo que ofrecía la empresa de Mountain View, así que por medio de su amigo Larry Page  llegaron a un pre-acuerdo en el cual se estipulaba que entregaría Tesla por 11.000 millones de dólares, pero también obligaba a Google a no disolver la compañía al menos hasta que se lanzara la tercera versión del Model S.

Sin embargo ya no llegaron a un acuerdo, debido a que Musk era muy exigente para poder concretar algo y mientras se alargaba la venta, sus esfuerzos dieron frutos, los coches comenzaron a entregarse y el futuro de la compañía se veía prometedor, así que decidió no vender.

¿Qué hubiera sucedido si hubieran entregado Tesla a Google?

Fuente: Bloomberg