Las aplicaciones que ofrecen servicio de transporte privado, como Uber y Cabify, han generado polémica desde su llegada a México en 2013 debido a las tarifas, los sistemas de cobro, sus esquemas laborales y la seguridad a bordo, principalmente.

Un accidente mortal ocurrido la semana pasada en uno de estos servicios de transporte revivió la discusión en torno a las garantías que las compañías ofrecen a pasajeros.

¿Qué pasa cuándo sufres un accidente en estos servicios? ¿Quién se hace responsable?

El pasado 30 de julio, falleció una usuaria de Uber en la Ciudad de México, cuando la unidad en la que viajaba se impactó con una base de concreto. De acuerdo con algunas versiones, el conductor se quedó dormido, lo que provocó que perdiera el control del vehículo. Las autoridades ya investigan para determinar qué fue lo que realmente sucedió.

A partir de julio del año pasado, cuando la apps que ofrecen servicio de transporte privado fueron regularizadas en la Ciudad de México, se estipuló que debían contar con un seguro especial, que no fuese el de particulares con el que inicialmente operaron.

Para operar tanto en Uber como en Cabify es obligatorio contar con seguro especial para servicios de transporte que protegen tanto al vehículo, como al conductor y a los pasajeros. Aseguradoras como Quálitas, GNP y wibe ofrecen productos especializados con coberturas que van de los 150 mil pesos por gastos médicos, hasta los 3 millones de pesos por responsabilidad civil.

Alejandro Sisniega, gerente general de Cabify para la Ciudad de México, explicó en entrevista que en el caso de dicha compañía, adicional al seguro que debe tener cada socio, ofrecen un seguro adicional para los pasajeros.

De acuerdo con informaciones adicionales, este seguro de Cabify fue producto de un acuerdo con la aseguradora Quálitas, contra daños a terceros, además de proteger al conductor por hasta 50 mil pesos y a cada pasajero por hasta 300 mil pesos.

En primera instancia las aseguradoras son las que responden a los hechos, dependiendo la póliza de cobertura y los casos específicos. De modo que, si al pasajero le ocurre algo, son las aseguradoras las responsables de indemnizar al pasajero en caso de un incidente.