Actualmente la innovación tecnológica tiene un crecimiento exponencial que supera por mucho a la necesidades del consumidor, el éxito de actualizar los gadgets, como lo hacen particularmente Apple con sus iPhones o iPads, o Samsung con sus Galaxy cada año, confirman que el usuario sucumbe al prestigio social y la satisfacción personal que se traduce en estar al último grito de la moda. Ejemplificando a los llamados neófilos.

Neófilos son aquellos que caen rendidos bajo los influjos de las novedades, en oposición a los neofóbicos, que se alejan de lo nuevo como del mal. Unos se excitan y conmueven con la posibilidad de estar experimentando una temprana presencia del futuro; los otros se refugian en la calma de lo ya probado.

“Algunas personas pasan mucho tiempo pensando en el pasado, especialmente si creen que su vida anterior fue mejor. Se apegan a la música y a los amigos de aquella época. Otros viven en el presente. Y un tercer grupo vive en el futuro, admirando las cosas nuevas y pensando que sus vidas mejorarán”.

Los neófilos pertenecerían a este último grupo, según explica en una entrevista Philip Kotler, elegido ‘Líder en Pensamiento de Mercadotecnia por la AMA (American Marketing Association) y considerado una eminencia en la materia.

“Hay gente que está satisfecha con su teléfono, pero sigue pendiente de nuevos lanzamientos, se pregunta si se está perdiéndose una mejor calidad en la cámara, una conexión más rápida o un nuevo juego desde su teléfono”, asegura.

Eso las empresas lo saben, y por ello dosifican su capacidad de superación electrónica pensando en este público cuya obsesión es seguir y adquirir cada pequeño avance.

Características para identificar a un neófilo:

  • Es osado, prueba el producto y discute a muerte sus cualidades.
  • Fundamenta su elección en el saber, elige por atributos de uso y se transforma en un líder en su círculo social. Es esa persona a la que le pedirías un consejo.
  • Puede pagar más por ser el primero. A veces buscan información de cosas que ni siquiera están en el mercado local y a pesar de que sabe que el producto mejorará a medida que se desarrolle, pagará por tenerlo anticipadamente.
  • Adoptan productos icónicos. Si tengo el nuevo teléfono soy líder, soy innovador, estoy en la nueva ola. Son marcadores sociales muy claros.
  • Algunos buscan diferenciarse a través del consumo. El nivel socioeconómico corre detrás de la actualización tecnológica como forma de diferenciación.
  • Especialmente en lo que se refiere al público masculino, han configurado el terminó de tecnosexual, el cual trata a sus gadgets como verdaderos atributos viriles que se exhiben con orgullo, que asocian con el poder y el estatus social.

El capitalismo retoma el aquí y el ahora, el renovarse o morir y es probable que todos tengamos algo de neofóbicos y de neófilos, según el aspecto de la vida que se considere. Los puros son una minoría, sin duda, pero son muy observados por los desarrolladores industriales. Y si aun tienes alguna duda de donde estas parado, este próximo 12 de septiembre podrás ponerte a prueba con el lanzamiento del iPhone 5.