El Internet de las cosas, IoT, no es más que una serie de dispositivos móviles que se comunicarán entre sí para realizar en algunos casos tareas que quizás nos parecen obvias. Por ejemplo, podríamos cargar con un dispositivo en nuestro cuerpo, en el cinturón, en la muñeca del brazo, de forma que le mandara información el mismo a un sistema para así localizarnos todo el tiempo, o predecir nuestros movimientos y prender la luz automáticamente cuando vamos a llegar a un cuarto o bien, que encienda la cafetera porque a las 4 pm acostumbramos tomarnos un café.

Google, por su parte, como muchas otras empresas, ha decidido que el IoT es algo más que una moda tecnológica y ya dicen, está trabajando sobre un sistema operativo para el IoT, llamado Brillo. Se dice que Google mostrará el inicio de este desarrollo en el próximo Google I/O, pero en el mientras, se apela a que es una versión ligera de lo que vendría a ser Android.

La idea suena bien por muchas razones. De alguna forma teniendo un sistema estándar, las incompatibilidades entre los dispositivos del IoT podrían desaparecer o minimizarse. Por otra parte, si el modelo de negocios de Android resultó tan exitoso, es evidente que Brillo podría ser un éxito más de la empresa líder en los buscadores de Internet.

Gartner ha indicado que para el 2020 se espera que haya unos 26 mil millones de dispositivos inalámbricos conectados a las redes. IDC llega a una conclusión más impresionante aún: el mercado del IoT se calcula para el año mencionado en 3.04 billones de dólares (millones de millones). Una cifra gigantesca.

pero hay empresas que no están muy contentas con esta iniciativa. En una conferencia en China esta misma semana pasada, Huawei ha dicho que ya tienen planeado liberar LiteOS y Samsung, por su parte, ha sacado su línea Artik de dispositivos IoT, con software de código abierto y hardware Samsung. Así, es claro que los invitados a este nuevo pastel tecnológico buscarán convertirse en los líderes del mercado y desde luego, empujarán sus plataformas tanto como sea posible, para intentar convertirse en el líder de facto, que siempre trae consigo beneficios.

Brillo parece ser una idea que bien podría ser muy exitosa considerando el éxito que tuvo Android. Pero tal vez enfrentemos un escenario parecido al que se vive en el mundo de los teléfonos inteligentes, en donde iOS y Android luchan por el gran mercado. Hay también esfuerzos como Windows Phone, pero finalmente parece haberse rezagado.

Como sea, el entorno se pondrá interesante y poco a poco veremos quiénes se quedan y quiénes se van. Seguiremos muy de cerca estos desarrollos.

Referencias:

CNET