A veces caminamos por las calles con miedo y con la preocupación de que alguien quiera delinquir y asaltarnos, robarnos, secuestrarnos, violarnos… o incluso matarnos. Quizá podríamos pensar que al estar en nuestros smartphones o en nuestras computadoras, estaremos exentos de cualquier peligro, pero, lamentablemente, las cosas no son así. Hasta en nuestros propios dispositivos móviles, corremos el riesgo de caer ante la presencia de delincuentes cibernéticos que buscan estafarnos para obtener información confidencial o datos precisos sobre nuestras tarjetas bancarias.

En sí, el phishing es un concepto que se refiere a todos esos métodos que los ciberatacantes utilizan para salirse con la suya. Quizá se trate de un término ya muy conocido, y muchos podrían pensar que ya nadie cae en ningún tipo de engaño, pero la verdad es que los cibercriminales han mejorado sus tácticas y estrategias para hacer que los usuarios caigan.

Anteriormente, los estafadores hacían sus mañas por medio del correo electrónico, pero con el boom y el auge de las redes sociales y el uso constante de dispositivos móviles, los cibercriminales han empleado grandes esfuerzos en crear sitios web que parecen cada vez más reales. Por lo general, estos mensajes falsos están de la mano con un enlace que lleva a los usuarios a sitios aparentemente fidedignos para requerir información confidencial.

De este modo, las víctimas caen en el engaño y, las cosas empeoran cuando no hay un antivirus de por medio que detecte actividad inusual o extraña.

Probablemente consideres tener una maestría en la evasión de phishing, pero si conoces a alguien que consideres que podría estar expuesto y vulnerable a los engaños o que incluso ya ha caído, no dudes en mostrarle los siguientes consejos para que su experiencia en Internet sea lo menos peligrosa posible.

Google sufre de ataque de phishing… te decimos cómo protegerte

  • Primero que nada, hay que entender que nada es demasiado bueno para ser real. Si encuentras una oferta aparentemente increíble, sin ningún tipo de falla, cuestiona bien el origen, comprueba la fuente original, revisa que las empresas involucradas hayan dado algún comunicado oficial, pues los estafadores muchas veces adoptan la misma imagen de las compañías para hacer el engaño más real.
  • Por lo general, los estafadores llevan como remitente el nombre de la empresa o el de un empleado real de la supuesta compañía. Fíjate bien en eso y, nuevamente, comprueba que no se trate de un engaño. No des tus datos a cualquiera.
  • Revisa con detención la url, pues ésta podría hablar mucho del sitio al que estés visitando. Los cibercriminales incluyen webs que visualmente son iguales a las de las empresas oficiales.
  • Si ves que alguien te regala algo, ¡No hagas caso! Nadie es tan buena onda en estos tiempos. Si te aparece un aviso o anuncio en el que debas registrarte, haz caso omiso, ¿o quieres que tus datos estén vendiéndose en el mercado negro? Entonces no lo hagas.
  • Recuerda que tu banco jamás te pedirá que envíes datos o información personal por medio del correo electrónico. Cualquier duda será mejor en la sucursal o hasta por teléfono.
  • Busca un buen antivirus para que tu equipo siempre esté protegido, cuya función básica es bloquear sitios y ataques no deseados.
  • Si vas a ingresar datos confidenciales, procura que únicamente sea en webs seguras. Para comprobar que un sitio está protegido, comprueba que el link comience con un «https://» y que esté acompañado de un candado.
  • Toma en cuenta que el phishing no perdona a nada. Es decir, no sólo en cuentas bancarias peligras, sino que también en tus redes sociales o en sitios de compras inseguros como eBay o el Mercado Libre.
  • Genera buenos hábitos y nunca respondas a enlaces no solicitados que lleguen a través de tu correo, WhatsApp, o cualquier red social.
  • Si te llega un mensaje no solicitado, ya sea por correo o por alguna aplicación, haz caso omiso.
  • Siempre actualiza a tu navegador.

¿En serio alguien da clic a los mensajes de phishing?

No olvides que nadie está exento de nada y que no deberíamos subestimar a los ciberdelincuentes, quienes siempre se encontrarán a la vanguardia con tal de conseguir dinero fácil. No te expongas y busca siempre la mejor protección para tus aparatos electrónicos. Si tu mamá o papá, abuela, abuelo, hijo, hija pariente, o cualquier persona, apenas está familiarizándose con Internet, comparte estas opciones para que cada vez sean menos las víctimas de robo de datos.