Mis queridos tecnorucos, hoy nos toca recordar con nostalgia (y un poco de burla) los sitios web que se robaron nuestro tiempo durante finales de los 90 y principios del 2000. Sus diseños eran feos y sus medidas de seguridad nulas, pero cómo nos hacía el día recibir una tarjeta electrónica o encontrar nuevos amigos para chatear.

Burundis.com

En esta plataforma podías encontrar desde tarjetas electrónicas animadas, hasta poemas, cuentos, chistes y una plataforma para ‘chatear’ y ‘ligar’. La página no habrá sido hermosa, pero el éxito de los dichosos Burundis les valió campañas publicitarias, juguetes y hasta un programa de televisión en el que Adal Ramones sufrió un accidente.

Elchat.com

Escribías la dirección, veías la carita amarilla sonrientes, elegías el «cuarto» en el que ibas a platicar con grupo de extraños y ¡listo! Podías pasar toda la tarde charlando, trolleando o hasta fingiendo ser otra persona. En 1999, el sitio aseguraba ser el primer sistema de chat en español, pero no estamos seguros de tomarle la palabra.

Yahoo / Geocities

Si tenías un sitio en internet, seguramente lo construiste con ayuda de Yahoo, Geocities o Angelfire, los sitios favoritos de los usuarios para publicar letras de canciones, blogs, fanfics y cualquier tema que los hiciera destacar de entre el montón. Además, entre más GIFs brillantes y con movimiento tuviera tu sitio, mejor.

AltaVista

Antes de Google, teníamos este buscador que destacaba por ser práctico, sencillo y por tener las herramientas necesarias para crear tu propia página o encontrar contenido que se adaptara a tus gustos. Se llamaba AltaVista y llegó al mundo en 1995 para hacer el primer índice de la Web.

LatinChat

Si buscas ahorita el término Latin Chat, encontrarás muchas páginas web que aún tratan de colgarse de este éxito noventero. El sitio declaraba con orgullo que era el servicio de chat número uno de habla hispana y, honestamente, es fácil creerle. Aquí podías encontrar personas de todos los países de América Latina.

¿Se sintieron viejitos? ¿Cuál nos faltó?