La búsqueda de vida extraterrestre se ha incrementado en los últimos años, al menos en los últimos cinco, todo a través del Telescopio Espacial Kepler, el cual investiga miles de planetas del tamaño de la Tierra que se encuentran en lejanas galaxias. El tema parece ser muy importante para la propia NASA, quien ha decidido incrementar su búsqueda enviando nuevos satélites de investigación, empezando con el Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS), el cual ya está listo para ser lanzado del Centro Espacial Kennedy.

TESS colocará cámaras de gran angular en órbitas altas de la Tierra para buscar pequeños planetas rocosos y helados, incluyendo aquellos que se encuentran en las llamadas «zonas habitables». El nuevo satélite usará el mismo método que el Telescopio Kepler, pero cubrirá un espacio 400 veces más grande que Kepler y estrellas 100 veces más brillantes.

El satélite se construyó en el 2017, probando sus componentes y ahora se encuentra en el Centro Espacial Kennedy y se prepara para el lanzamiento desde el PHSF (Payload Hazardous Servicing Facility ).

El desarrollo de software de la NASA y el código abierto

Si todo sale como se espera, el satélite se lanzará desde Cabo Cañaveral a mediados de abril de 2017 desde un cohete Falcon 9 SpaceX. La NASA espera encontrar miles de exoplanetas, en donde los científicos serán capaces de inspeccionar más la zona para entonces poner el siguiente telescopio a trabajar, el esperado James Webb Space Telescope (JWST), el cual se lanzará el siguiente año.

El Telescopio Webb se lanzará desde la Guyana Francesa en el 2019 y tendrá un rol masivo en el estudio de los exoplanetas, por 3jemplo, analizando el sistema TRAPPIST-1, descubierto el año pasado. El James Webb tendrá equipo muy avanzado que permitirá estudiar incluso las atmósferas de mundos distantes, incluyendo medidas de temperatura, investigando la composición química de las atmósferas así como otros signos que pudiesen llegar a la conclusión de la existencia de alguna forma de vida como la conocemos.