Después de la carta enviada por el presidente checo, Václav Klaus a su homólogo, Karolos Papoulias, las autoridades griegas le negaron la fianza a los desarrolladores detenidos el pasado 10 de diciembre por supuestos actos de espionaje en una base militar en Grecia. Sin embargo, una ventana de esperanza se abre al momento en el que Papoulias invitó a representantes checos a discutir el tema con oficiales del gobierno griego. ¿En qué acabará este controvertido caso?

Ivan Butcha y Martin Pezlar son dos desarrolladores checos que hasta ahora han permanecido 77 en una cárcel griega desde que se les detuvo bajo sospechas de espionaje en una base militar en la isla de Lemnos, Grecia. Hasta este momento, tanto Bohemia Interactive, el estudio responsable de ARMA III, el título en el que trabajaban ambos, y el Presidente Checo,  Václav Klaus, han apoyado el caso enviando cartas y apelando a las autoridades griegas para aclarar el caso y que se liberen ambos hombres; sin embargo, poco progreso se ha registrado en las últimas horas.

Las autoridades griegas negaron cualquier fianza para liberar a Butcha y Pezlar. No obstante, el Presidente Papoulias invitó a algunos representantes diplomáticos checos a discutir una probable liberación de ambos si se demuestra que, de acuerdo a lo que dice Bohemia Interactive, ambos desarrolladores sólo trabajaban para el desarrollo de un videojuego inofensivo.

La invitación se extendió tras la carta que el Presidente Checo enviara a su homólogo griego hace un par de días. El gobierno involucrado en la detención seguro no desea ver sus relaciones diplomáticas y comerciales con la República Checa dañadas por este incidente que puede ser aclarado por la vía del dialogo.

Mientras tanto, un sitio de apoyo a los dos desarrolladores detenidos ha sido inaugurado para seguir todo el proceso legal que Butcha y Pezlar han tenido que soportar durante su estadía en la cárcel. Incluso lleva una cuenta de los días en que la pareja ha estado detenida desde su aprehensión el 10 de septiembre pasado.

A pesar de que se conoce la inocencia de la pareja de desarrolladores, las probabilidades están en su contra: Ambos se encuentran tomando fotografías a una base militar sin permiso (hecho que no es tolerado por ninguna milicia del planeta), para el posterior desarrollo de un juego que simula un conflicto en ese mismo enclave de defensa. Uno simplemente no puede irse con la suya con una proeza así. Sin embargo, siempre habrá conductos legales que demuestren la inocencia de los acusados.

Referencias: ScrewAttackJoystiq.