Google Glass ha logrado entrar en la edición de septiembre de Vogue, la revista que prácticamente gobierna en el mundo de la moda. Hasta ahora, la mayoría de las personas que habían comenzado a utilizar Glass eran fans de Google, desarrolladores y geeks, pero con su aparición en Vogue, la imagen del este nuevo dispositivo podría cambiar radicalmente.

En las fotografías, modelos estilizados y elegantes usan Google Glass sobre fondos futuristas que hacen parecer a las imágenes la mezcla de alguna película de ciencia ficción y un desfile high fashion en Milán o París. La serie de fotos se llama “Google Glass and a Futuristic Vision of Fashion” y presenta una visión elegante de Glass que podría darle una imagen más fina. La verdad es que las fotos están increíbles y hay una en particular que es muy buena. Se trata de una en la que los modelos posan con sus elegantes –y caros– abrigos Dior dentro de una casa/escultura de acero oxidado construida por el ya difunto arquitecto Robert Bruno.

El problema con este tipo de publicidad es que desde que se mostraron las primeras imágenes de Google Glass era claro que el dispositivo no tenía un diseño muy atractivo y que el público al que estaba dirigido –o al menos el público que estaba interesado en el proyecto– no estaba compuesto por íconos de la moda.

Tal vez con sus 12 páginas en Vogue, Google pretende cambiar esa imagen y convertir su producto en algo chic, pero una serie tan ambiciosa con fotografías y diseños atractivos y fríos puede no ser lo que Glass necesita para ser popular. Al contrario, Vogue le puede dar estilo al producto, pero inevitablemente lo convierte en algo lejano al público, hecho para los modelos, estrellas y élites del mundo. Además, con el toque futurista, parece que el producto es igual de irreal que las fotos.

Tampoco hay que ser pesimistas y pensar que Google Glass será algo inaccesible para las masas por culpa de una revista de moda, pues la aparición de Glass en Vogue no es necesariamente mala si se le combina bien con publicidad menos elaborada dirigida a otros sectores de la población (como los videos que ha sacado la compañía sobre los Google Glass Explorers).

Si bien es cierto que este nuevo dispositivo tecnológico es visto desde un punto demasiado artístico en Vogue, es de esperarse, pues justamente se trata de una revista que se dedica a la moda. Igual que un reloj o unos lentes oscuros comunes, Google Glass puede funcionar como un accesorio –al menos desde el punto de vista Vogue– cuyo beneficio en esta ocasión no está en lo bonito que se ve, sino en lo avanzado que es.

Referencia: Vogue