En México somos desconfiados. Aunque tenemos razones para serlo, esta situación ha impedido que el País se desarrolle en varias áreas, como el comercio electrónico.

Tradicionalmente, el principal medio de pago del comercio electrónico fue  la tarjeta de crédito, pero en términos reales, son pocos los mexicanos que manejan ese instrumento (sólo 30 por ciento) y, de ellos, 8 millones realizan pagos en Internet.

Sin embargo, en los últimos meses, empresas de ventas online en México reportan que han experimentado un importante crecimiento, provocando que este mercado tenga hoy un valor de 162 mil millones de pesos a nivel nacional.

Es un jugoso pastel que se pelean varias firmas, y con la reciente llegada de Amazon se inicia una competencia interesante por los clientes que ya habían empezado a ganar compañías como Privalia y Linio.

Precisamente, hace unos días platiqué con Andreas Mjelde, CEO para Latinoamérica de Linio, y me dijo que en México encontraron grandes oportunidades de mercado, por ejemplo, el de aquellas personas que no viven en las grandes ciudades y que no pueden viajar para adquirir el producto específico que desean, por lo que comprarlo por internet y recibirlo en la puerta de su casa es una gran opción.

Paulatinamente, el comercio online en México se va destrabando y es un pastel que está alcanzando para todos. Por ejemplo, hace unos meses entrevisté a Lucas Balcells, director para Latinoamérica de la juguetería Imaginarium, quien me dijo que a través de su tienda online han podido llegar a clientes en ciudades donde no tienen presencia en algún centro comercial.

Y es que el mercado mexicano prefiere pagar en efectivo antes de compartir los datos de su tarjeta de crédito a un desconocido, aunque éste se llame Amazon.com, Linio.com o Superama.com.

Así, estas empresas han entendido las particularidades del mercado mexicano y ofrecen opciones como pagar en efectivo en un Oxxo o al momento de recibir su pedido en casa, lo que ha elevado el número de clientes que, en el caso de Linio, se está triplicando año contra año. Otras compañías, como PayPal, ahora ofrecen a sus clientes la posibilidad de devolver un producto sin costo mientras el valor de éste no rebase cierto límite.

Entonces, el crecimiento del mercado online en el País se debe a que las empresas entendieron que el consumidor mexicano es desconfiado, por lo que exige todo tipo de garantías antes de gastar y, por otro lado, ama tener todos los productos que pueda comprar con su presupuesto y hace todo lo posible por obtenerlos… hasta comprarlos por Internet si es necesario.

En los próximos meses, el desarrollo del comercio electrónico en México se pondrá interesante, y así como las empresas cambiaron algunas de sus políticas para captar más clientes nacionales, los mexicanos tendrán que cambiar su mentalidad en algunos aspectos para confiar un poco más en esta nueva opción de compra.

Así de simple.