Tras las últimas noticias que han dejado mal parada a Tesla Motors, un grupo de investigadores se dieron a la tarea de averiguar si era posible confundir el Piloto automático del Tesla Model S, obteniendo resultados reveladores.

Como si se tratara de un mal chiste para Elon Musk, resulta que un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Sur, en conjunto con la Universidad de Zhejiang y la compañía de seguridad China Qiboo 360, descubrieron la manera de engañar a los radares y sensores del Piloto automático de un Model S.

En primer lugar hay que recordar que el Piloto automático depende de tres herramientas para la detección de su entorno: con radar, sensores ultrasónicos por último cámaras.

Entonces, tomando en cuenta estos elementos, los investigadores emplearon un par de generadores de señales de radio, fabricados por la empresa Keysight Technologies, con un costo aproximado de 90 mil dólares cada uno, además de emplear otros dispositivos como multiplicadores de frecuencia VDI para encargarse de los sensores ultrasónicos del sedan de Tesla.

Una vez con las herramientas, las pruebas consistieron en colocar un automóvil equipado con este equipo delante de un Tesla que estuviera detenido, donde posteriormente se realizarían diversos ejercicios de activación y desactivación de la interferencia dando por resultado que el vehículo de Elon Musk llegará a confundirse a tal grado de creer que existe un vehículo enfrente de él, o bien, que no hay nada delante suyo, todo a voluntad del los investigadores.

Por otro lado, los investigadores comentaron en sus resultados que aunque es la manera más efectiva para confundir un vehículo que emplee este sistema, existen medios un poco más prácticos para lograr que el sistema del vehículo se altere ya que con únicamente abusar de los sensores ultrasónicos en la noche, las medidas que obtiene el Tesla de la distancia de los objetos puede modificarse a tal grado de desaparecer el objeto que se encuentre en la cercanía.

También para lograr camuflar un objeto, emplearon el uso de espuma de amortiguación acústica –el mismo que se emplea en las cabinas de radio para cancelar el eco— para que al envolver un objeto o, en este caso, a una persona los sensores no lograban detectarlo.

Sobre la cámara, los investigadores rápidamente aclararon que con el uso de un buen láser se podía dejar ciega la cámara por unos instantes o en un uso continuo o con un láser de mayor potencia se podía dejar completamente inhabilitada.

Todas las pruebas fueron realizadas con el vehículo en alto total, por lo que pierden un poco la validez  ya que no emplearon el piloto automático realmente. Sin embargo, sí demuestran un punto importante no sólo para Tesla, sino para todos los fabricantes de autos que están trabajando en esta tecnología: las vulnerabilidades que estos sistemas presentan, puesto que lograron burlar el piloto automático.

Estos hallazgos abren la posibilidad de que, en un futuro, esta tecnología puede ser mal utilizada para generar un daño o un mal a alguien.

Fuente: Paper