Hay quienes ven videos en su computadora. Pero no sólo los videos de YouTube, sino de algunos servicios como Hulu, por ejemplo (si es que se brincan los controles de los contenidos no autorizados por la empresa, dependiendo de la región en donde uno esté). Igualmente ya tenemos ClaroVideo, NetFlix y Klic de Cinépolis, que permiten mandar películas en streaming por una cantidad al mes. En mi opinión, estos servicios serán el futuro y lograrán mayor éxito cuando en nuestro país puedan tener en su catálogo películas relativamente de estreno y no con 20 años desde que salieron en cartelera. Vamos, que mientras estos servicios de streaming se definan como popularmente se dice: “región 4”, pues no será una opción interesante en serio.

Sin embargo, estas empresas que hacen streaming se basan en la capacidad de banda ancha que pueda tener el usuario. Como cada vez hay más megabits por segundo, ya las películas se pueden ver sin interrupciones porque el sistema esté cargando el siguiente bloque a transmitir. Igualmente, es claro que con la llegada de las pantallas planas, cada vez más comunes en las casas, la experiencia de ver películas por Internet en la televisión se vuelve cada vez mejor.

Por ello el dispositivo Chromecast, lanzado (y fabricado) por Google, busca hacer que el streaming de internet pueda pasar a las televisiones de alta definición de manera fácil. Chromecast se lanzó públicamente el 25 de julio del 2013 junto con la Nexus 7, en un evento de Google en San Francisco.

Básicamente Chromecast es un punto de acceso WiFi, con conectores USB y HDMI, que una vez que se conectan a una pantalla plana con acceso a HDMI y configurado el navegador Chrome desde una PC o un teléfono Android, se pueden replicra en la pantalla de la televisión las páginas web que vemos en Internet. Para el caso de YouTube o NetFlix, estas envían la señal de video.

Mejor aún, Chromecast permite a los programadores hacer ciertos desarrollos, pues hay APIs a disposición para que cualquier reproductor pueda interactuar con Chromecast en el futuro.

El juguete cuesta unos 35 dólares y en mi opinión, vale mucho la pena.

Referencias:

Chromecast (Google)