La exploración espacial cuesta mucho dinero. Mandar una sonda a la Luna es muy costoso y desde luego, lo es más si se trata de un viaje a Marte aunque éste no lleve seres humanos. Considérese que los científicos en Tierra solamente pueden saber de la nave en base a la telemetría y además, lo hacen con tal éxito que muchas veces llegan incluso hasta actualizar el software de sus sondas, aunque estas se encuentren a centenas de millones de kilómetros.

Aunque hay esfuerzos privados para ir a la Luna, a Marte, por ejemplo, es claro que los que tienen más recursos en ese sentido son los países, particularmente Estados Unidos, Rusia y China. Otros países colaboran en menor grado y podría decirse que se tienen astronautas de diferentes naciones, pero claramente el esfuerzo de la exploración espacial cae en las administraciones de los gobiernos.

China es probablemente la nación que se ha decidido a saber más del espacio exterior y ya ha lanzado una nave que llegó con éxito a la Luna. Ahora los científicos de dicho país están planeando mandar una sonda al lado oscuro de la Luna para el año 2018 y para el 2020 esperan poder lanzar su primera sonda al planeta rojo.

«Para explorar el vasto cosmos, desarrollar la industria espacial y hacer que China sea potencia mundial, es un sueño que hemos buscado incesantemente», dice un «white paper» sobre la estrategia de China para los siguientes cinco años. Se sabe que China pretende usar el espacio para propósitos pacíficos y para la seguridad nacional, así como para llevar investigaciones científicas de punta.

La información revelada por los chinos apunta a las crecientes ambiciones de China, las cuales pueden verse en su ambicioso programa espacial. Y aunque la información del «white paper» no lo dice abiertamente, se sabe que una meta eventual sería hacer que un astronauta se posara en la superficie de la Luna. Y aunque Estados Unidos y Rusia tienen mucha más experiencia en estos temas, los chinos han hecho mejoras sustanciales pues tienen un programa apoyado por la milicia de su país.

Desde que China ha decidido incorporarse a la exploración espacial, ya ha tenido misiones tripuladas (2003), un carrito robótico que llegó a la Luna en el 2013 y que rompe con el hecho de que desde 1970 no había llegado nada humano a nuestro satélite natural. El mes pasado, dos astronautas regresaron de una misión de un mes en la estación espacial experimental Tiangong 2.

El documento presentado por los chinos habla de mandar su primera sonda a Marte en el 2020 indicando que podrían explorar el planeta e incluso traer muestras del planeta rojo. También quieren analizar el sistema de Júpiter y «conducir una investigación sobre las preguntas más importantes sobre el origen y evolución del sistema solar así como buscar vida extraterrestre».

Referencias: Phys.org