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En abril de 2011 Televisa firmó un acuerdo para comprar el 50% de la compañía móvil Iusacell, de Grupo Salinas, por 1,600 millones de dólares. Sin embargo, dicha transacción debería ser aprobada por la Comisión Federal de Competencia (CFC) antes de ser efectiva o rechazada si fuera el caso. Y justo ese es el tema de este texto.

¡Uff!, la cosa esta un poco complicada para explicarse pero creo que es importante hacer un breve recuento del sector de las telecomunicaciones y radiodifusión. En cuanto al segmento móvil, existen poco más 97 millones de líneas según datos de la COFETEL de las cuales se estima que Iusacell obtenga alrededor del 4%, y se tienen que estimar ya que hace un par de años dejaron de reportar públicamente esta información, con una elevada participación de mercado por parte de Telcel. Por lo que, a botepronto, podríamos pensar que la fusión con Televisa pudiera resultar positiva para la competencia en este segmento y es una verdad parcial. El problema de fondo incide en el mercado de radiodifusión, en específico, el de televisión abierta, el cual está dominado por Televisa y TV Azteca (de Grupo Salinas al igual que Iusacell).

Entonces, la alianza estratégica en el mercado de telecomunicaciones móviles proveería incentivos, al ser mutuamente rehenes de su misma alianza, a mantener los acuerdos para fijar precios en mercados donde sí son dominantes en detrimento del consumidor y, por supuesto, de las empresas e individuos interesados en la compra de espacios publicitarios para la televisión abierta, por citar un ejemplo.

Lo anterior, en ningún contexto quiere decir que Televisa no debería participar en el segmento móvil, ya que es complementario y convergente a los que actualmente ya participa, como el fijo y el de televisión restringida por medio de Cablevisión y Cablemás; sino que la mera alianza estratégica con su competidor en el mercado de televisión abierta es casi incestuosa para la competencia nacional.

Cabe recordar que el año pasado junto con Megacable y Telefónica, exitosamente Televisa logró obtener un par de hilos de fibra óptica ociosa de la CFE para tejer una red nacional y fomentar la competencia en este sector y es hora de que la pongan a trabajar a cabalidad.

Pero bueno, como no hay plazo que no se cumpla, el martes pasado 24 de enero, el pleno de la CFC resolvió el tema. En el momento que escribo este texto, la versión oficial aún está por publicarse dado que tienen prohibido por ley hablar del tema antes de informar a los involucrados; no obstante, ya han salido algunos medios filtrando el resultado de la discusión: se rechaza la compra.

Mi punto de vista es similar al de los comisionados que resolvieron este tema de competencia, esta alianza aunque prometedora para el segmento de telefonía móvil podría tener consecuencias desastrosas en otros mercados. Por lo tanto, yo iría un paso más al decir que es indispensable que Televisa entre al mercado de telecomunicaciones móviles para fomentar la competencia pero no comprando el 50% sino el 100% de Iusacell para evitar prácticas desleales, o incluso, adquirir algún porcentaje de cualquier otra empresa móvil que no sea dominante en otro mercado.

Este es un tema en particular que polariza y descalifica rápidamente las opiniones dada la gran cantidad de personas que trabajan para cualquier compañía en el sector de las telecomunicaciones o la radiodifusión. La mayor parte de las veces se cree que porque piensas de una forma es porque tienes intereses con una empresa y/o viceversa. En esta ocasión, solo trato de dar mi punto de vista y respetar el de los demás. ¿Cómo mejorarías tú la competencia en este sector?

Para los especialistas en este mercado me permito recomendarles una lectura publicada por The Economist sobre el tema: “Signal Interference”.

Desde la Red…
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