Una de las ideas más interesantes en la investigación astronómica fue la de decidir colocar telescopios espaciales, es decir, telescopios que flotaran a cierta altura sobre la Tierra de manera que tuviesen mejor alcance sobre lo que querían ver, además de evitar la contaminación por luz, problema tradicional ya en la astronomía terrestre. Y así es como nació el telescopio Hubble, el cual desde luego, es sólo uno de varios instrumentos que giran alrededor de nuestro planeta. Ahora la NASA, en su ambicioso programa espacial, tiene en mente su siguiente gran paso, el Wide Field InfraRed Survey Telescope (WFIRST). Se espera que este nuevo instrumento se lance a mediados del 2020 y que pueda ver 100 veces más allá que el Hubble.

De acuerdo a la NASA, muchos de los instrumentos que se fabrican para este propósito tienen limitaciones, o bien solamente pueden escudriñar una pequeña parte de los cielos, o bien, pueden ser telescopios menos potentes pero que abarcan más cielo. De acuerdo con la propia NASA, el WFIRST tendrá una más amplia visión y más magnificación. WFIRST empezó en el 2011 como un proyecto para estudiar la energía oscura, pero se ha expandido a un enfoque mucho más general, para tratar de estudiar la evolución del Universo y buscar además planetas potencialmente habitables.

WFIRST llevará los primeros espejos que se pueden modificar directamente de manera que se  puedan corregir las aberraciones cromáticas, problema que tuvo en un inicio el Hubble. Este telescopio recolectará imágenes de grandes regiones del espacio, todas cercanas a la parte infrarroja del espectro, para así buscar exoplanetas y aprender más de la materia oscura, así como medir la distancia de las supernovas de forma que pueda estudiarse su distribución y crecimiento de estas estructuras cósmicas.

El segundo instrumento es el Coronógrafo, el cual está diseñado para bloquear el brillo de las estrellas individuales y revelar la sutil luz de los planetas orbitando alrededor de ellas. Esto no solamente permitirá a WFIRST explorar los exoplanetas directamente, sino además, el poder analizar la química y física de los planetas, así como posibles señales de vida en alguno de ellos.

La NASA indica que después de que se lance el WFIRST, su posición será en un momento dado de un millón de millas de la Tierra, directamente opuesta al Sol, donde obtendrá una posición estable. «WFIRST tiene el potencial de abrir nuestros ojos a las maravillas del Universo, de forma muy parecida a lo que ha logrado el Hubble», dice John Grunsfeld, astronauta y administrador asociado de las misiones espaciales en la NASA. «Esta misión única combina la capacidad para descubrir y caracterizar planetas más allá de nuestro sistema solar con la sensibilidad y óptica para ver más amplia y profundamente en el Universo, en un intento por develar los misterios de la energía y la materia oscura».

Referencias:

NASA 
GizMag