Aunque la mayoría de las personas moriríamos por poder tener un Tesla en nuestro garaje, no todos han quedado fascinados por el vehículo eléctrico californiano y un grupo que no ha quedado del todo satisfecho con estas unidades ha sido justamente la policía de Los Ángeles.

Tras casi un año de contar con un par de unidades eléctricas provistas por Tesla, al Departamento de Policía de Los Ángeles aun no le termina de convencer la idea y no tanto por el costo de los vehículos (que aunque es un problema, no es tan grande gracias a los subsidios por parte de su gobierno) sino también por la angustia de la vida de las baterías así como de que fuerzas criminales logren inutilizarlos con algún dispositivo que genere una falla en el sistema eléctrico dejando las unidades totalmente inservibles.

Según la declaración de Vartan Yegiyan, administrador del Departamento de Policia de Los Angeles, menciona que el contar con los Tesla Model S P85D como patrullas aun no es tan práctico como lo es tener vehículos especialmente diseñados para su cometido, como es el caso de los Ford Interceptor, aunque si reconoce que la tendencia en movilidad permitirá contar en un futuro próximo con coches eléctricos realmente adaptados para las tareas policiacas.

Por otro lado, también reconoce que uno de los puntos fuertes del Tesla es que fácilmente puede enfocarse en las tareas de “alta persecución” debido a su poderosa aceleración lo que permite terminar con persecuciones de una manera más drástica y efectiva.

Por ahora Tesla, el cual ha decidido reservarse sus comentarios al respecto, seguirá trabajando con la policía de Los Ángeles para estudiar si es viable el uso de vehículos eléctricos como automóviles para un uso especifico así como cuales son las fortalezas y debilidades del vehículo en este sector.

También, no hay que olvidar que la policía de Los Ángeles es el segundo departamento más grande del país, por lo que son un mercado muy fuerte para los vehículos eléctricos donde en la actualidad, además de los Tesla, se encuentran trabajando con unidades BMW i3, así como scooters eléctricos y motocicletas eléctricas.

Aunque la declaración parece sacada de alguna película de Rapidos y Furiosos hay que reconocer que la gran presión por parte del estado “tecnológico” de Estados Unidos es inmensa  por lo que es comprensible que tengan que lidiar con este tipo de ideas, pero también es muy cierto que es sólo cuestión de tiempo en que se generalice el uso de vehículos eléctricos, que bajen sus costos y que compañías que ya llevan más años trabajando en la industria policiaca como lo es Ford y Chrysler ofrezcan diferentes soluciones más rentables. Aunque quien sabe, tal vez Tesla se ponga las pilas y logre su cometido al desarrollar una versión efectiva para la policía.

Fuente: CNBC