En la actualidad existen muchas empresas, desarrolladores y entusiastas que se encuentran trabajando en crear soluciones tecnológicas que, en lugar de explotar la naturaleza a costa de esta, puedan aprovecharla sin afectarla y en este caso la gente de Microsoft ha mostrado sus primeros resultados.

Resulta que Microsoft ha comenzado a voltear a ver a los océanos con el fin de aprovechar de una manera un tanto diferente los beneficios de la naturaleza, con el fin de colocar centros de datos dentro de las costas, denominado Project Natick. Este proyecto surgió originalmente en 2013 como una idea de lograr generar un método viable para crear centros de datos submarinos y, poco a poco, ha ido entregando interesantes resultados gracias al primer tanque.

Comandados por Sean James, especialista en esta área de investigación, este pequeño pero entusiasta equipo de desarrolladores creó el primer contenedor, el cual consiste en un rack de servidores empotrados de un tanque de 17 toneladas y 2.5 metros de diámetro al que bautizaron como Leona Philpot.

Ya con Leona lista para la aventura, decidieron posicionarlo en el fondo marino, aproximadamente a un kilómetro de la costa del Pacífico de los Estados Unidos, durante un periodo corto de prueba que fue de agosto a noviembre de 2015.

En cuanto al resultado, el tanque además de salir victorioso, presentó buenos resultados en cuanto al flujo de información con las pruebas iniciales realizadas en las localidades aledañas, en cuanto a la refrigeración, resultó ser un método bastante efectivo por lo que ahora se esta considerando emplear tanques de mayor volumen.

Y aunque han sido bastante prometedores, este proyecto todavía tiene varios cabos sueltos por analizar sobre la afectación en el ecosistema acuático así como contemplar las mejores ubicaciones para aprovechar al máximo las corrientes marinas, (las encargadas de la refrigeración y energía) y el ultimo punto y más importante, los mantenimientos o revisiones periódicas ya que bueno al estar bajo el agua el asunto se complica un poco.

Por su parte, James y su equipo se encuentran convencidos que esto último no será un problema ya que se tiene pensado emplear equipo de larga duración y resistencia que sean capaces de operar “Lights Out” es decir de manera remota o por su cuenta, que sean de muy alta fiabilidad logrando tener una vida aproximada de 10 años. Habrá que estar atentos a las nuevos experimentos para mejorar este interesante proyecto.

Fuente: Project Natick