Para comenzar a hablar de los beneficios o riesgos que tiene la Inteligencia Artificial, primero se debe saber qué es y en qué consiste, puesto que esta es la base de todo y de aquí es de donde se parte hacia diferentes rubros.

La IA es el campo científico de la informática que se centra y especializa en la creación de programas y mecanismos que pueden mostrar comportamientos considerados inteligentes; en pocas palabras, se trata de hacer que las máquinas piensen y actúen como seres humanos.

De acuerdo a esta definición, es como se deduce que este desarrollo tecnológico debe de razonar con la gente que interactúe, ya que más allá de seguir las reglas pre-programadas, debe emitir un juicio sobre lo que contestará o hará respecto a la situación que se le ha planteado.

Para ejemplificar lo anterior, sólo basta con echar un vistazo a un día normal en la vida de cualquier persona, ya que todo se relaciona con la IA, desde el uso del GPS en el auto porque es un dispositivo inteligente quien decide qué ruta es mejor, hasta las recomendaciones de películas que le realiza a los usuarios que acaban de apreciar una cinta y desean ver otra, ya que va reconociendo sus gustos.

Así como los anteriores, hay miles de casos en los que la inteligencia actúa y los humanos no lo perciben como tal, por lo que se comienza a crear esta incertidumbre y un poco de miedo sobre situaciones en las que se cree que se está hablando con otro humano y en realidad es una máquina; estos hechos hacen que uno se cuestione sobre cuándo algo es “real” y cuando no, cuándo se trata de un beneficio y cuándo es un riesgo el estar entablando relaciones con los robots.

Aunque suene paranoico y se tenga como base las películas y libros que tratan de cómo el desarrollo de los robots con IA ha perjudicado a la sociedad revirtiendo los roles, la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta sobre si esto podría llegar a suceder o no, porque una cosa es la ficción y otra muy diferente es la realidad en la que los inventos han hecho mucho por la población, tal como se ha leído anteriormente o también en el sector salud donde han fungido como enfermeros, han ayudado a localizar el origen de los malestares de algunas enfermedades.

Pero con el fin de analizar las dos situaciones, se verán los pros y contras que tiene este asunto, empezando con los problemas más comunes que se tienen al momento de crearlos, ya que si hay un error en la programación de su software, puede dejar incomunicados a millones de personas.

Esto y el hecho de que alguien más intente perjudicar el software, introduciendo un malware puede hacer que el propósito con el que fueron creados ya no sea el mismo, provocando que se más vulnerable o incluso más agresivo; tal como ha sucedido con el Blackshades, que era un virus que permitía que cualquiera pudiera conectarse a los micrófonos o webcams de miles de ordenadores, haciendo que nadie tuviera privacidad, ni en sus mismos hogares.

Tal vez parece que son pequeñeces, pero con este tipo de situaciones pueden generar miles de problemas más, ya que si se introduce a las dispositivos que hay en casa, también es posible que lo haga en los archivos que están en las mismas computadoras  y de ahí irse hacia las redes sociales donde, actualmente, esta toda la vida de alguien.

Suena bastante peligroso y paranoico, pero no deja de ser una realidad que puede llegar a suceder alguna vez si no se tiene un control total sobre estas máquinas, y aunque muchos dirán que esto se trata de una acción humana, lo cierto es que hay mucho de la Inteligencia Artificial detrás, pues ésta es capaz de reconocer caras, información, sitios y más cosas relacionadas con uno que al fin y al cabo podrían ser peligrosas en las manos equivocadas.

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Tal vez si no se quiere ir demasiado lejos, se puede echar un vistazo a la IA que está desbancando a algunas personas de sus trabajos, ya que resultan ser mucho más económicas y eficientes, por ejemplo en los call center donde miles de humanos están y aunque no sea una labor sumamente agradable ni bien pagada, es necesaria para algunos seres que deben llevar un sustento a sus hogares.

Si con esto ya comienzan a odiar a las máquinas es porque no han visto el panorama total y porque no han leído las noticias, en las cuales todos los días se ve las aplicaciones que tienen en la vida cotidiana, desde un vendaje inteligente que suministra los medicamentos por sí mismo, el descubrimiento de enfermedades en etapas tempranas que logrará salvar a miles de personas con un tratamiento adecuado, y el sólo hecho de tener un asistente personal que ayudará a las personas a realizar sus actividades diarias.

También está el reconocimiento facial, que apoya a las autoridades a atrapar a los malhechores y hasta el reconocimiento de voz que no permitirá que otras puedan acceder a tus datos personales si no lo deseas.

Ahora todo parece estar en equilibrio ya que se conocen los dos lados de la moneda, es de esta manera que se puede llegar a la conclusión que no se puede definir si la Inteligencia Artificial es buena o mala, ya que por el momento ha demostrado que es un poco de las dos, pero mientras el humano sea capaz de controlarla, no habrá nada de qué preocuparse, aunque si el temor sigue, se debe tomar en cuenta que si el cerebro de una persona logro desarrollar dispositivos inteligentes, es posible que pueda crear más y mejores deteniendo todo aquel “mal” que puedan ocasionar.

En tiempos como este, es vital que no nos preocupemos por situaciones que aún no han manifestado indicios de que sucederá, más bien hay que aprovechar todos los beneficios que esto trae consigo.