Los médicos Bud Frazier y Billy Cohn, del Texas Heart Institute, han ideado un corazón artificial que proporciona un flujo continuo de sangre a través del cuerpo sin recrear el pulso. Mientras que el impulso producido por el corazón de una criatura ha sido tradicionalmente un indicador de la vida y la muerte, parece que el latido no es estrictamente necesario para la vida.

La implementación de bombas para ayudar a pacientes con problemas cardíacos no es algo nuevo, pero el avance radica en la adopción de un sistema interno que no necesita replicar los latidos del corazón, ni asistirlo, sino que lo sustituye totalmente. Para hacerlo utiliza una adaptación del HeartMate II, con dos bombas conectadas a una batería. Ésta técnica vence la principal dificultad de este tipo de transplante,  la longevidad, pues ya tienen varias bombas funcionando desde hace años sin señales de deterioro.

Las primeras implementaciones de este proceso quirúrgico fueron en terneros, en un comienzo asistían un ventrículo del corazón del animal y posteriormente lo reemplazaron por completo. Hoy ya existen tres pacientes que pueden vivir con esta sorprendente generación de corazones íntegramente artificiales que no laten.

Según los médicos detrás del avance, el procedimiento es tan sencillo que esperan poder aplicarlo en más de cien mil pacientes por año. Con esto, los ejercicios de reanimación o masajes cardíacos podrían quedar en el pasado, reemplazando los violentos golpes al pecho por un motor continuo que pueda bombear sangre llegando hasta 10.000 rpm, el tiempo dirá si es necesario que los médicos empiecen a mejorar sus conocimientos de mecánica.

 Fuente: Popular Science