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Apple incChristopher Dawson es director tecnológico de la escuela Athol-Royalston al norte de Massachusetts, columnista en ZDnet y bloguero. Observen lo que opina de Apple (en sus puntos más importantes):

Desde el momento que compré mi MacBook yo juré que era la mejor computadora que nunca antes hubiese tenido. Ligera, durable, elegante, con una pantalla clara y brillante, con software incluido como iLife que trabaja muy bien y OS 10.5, que es estable y rápido. ¿Por qué no estaría contento?

Bueno, con la recesión en marcha, me siento con mucha suerte al tener dos trabajos cuya paga es decente (director tecnológico y bloguero) y de ser capaz de gastar una buena cantidad de dinero en actualizaciones de hardware y software en nuestra escuela antes de que la economía se viniera abajo.

Apple hace grandes productos, pero no es exactamente lo que uno obtiene por lo que paga. Para la mayoría de los profesores y estudiantes que han tenido la oportunidad de jugar con la netbook Acer Aspire One, parece ser que esta máquina hace todo lo que se necesita que haga.

Yo, por ejemplo, me reconvertí a Linux, con su increíble flexibilidad y la amplia variedad de hardware. Linux me permite tener una “computadora real” dentro de hardware barato, ya sean netbooks o desktops extremadamente baratas. Incluso si Apple empezara a dar sus MacBooks blancas a instituciones educativas, tendríamos que pagar por cada una al menos 800 dólares. Hay muchos productos más interesantes que están ganado posiciones.

El iPod Touch (del cual soy fanático porque la interface táctil es genial), tiene el mismo precio de algunas netbooks. Y aunque pueda pensar en muchas maneras de integrar el Touch o el iPhone dentro del marco educativo, es muchísimo más fácil darle al usuario una computadora pequeña, ligera, con teclado y pantalla de tamaño apropiado para leer.

Apple está perdiendo su gracia conmigo. Yo siempre me sentí cobijado cuando entraba a una tienda Apple, pero la otra noche estábamos platicando en cómo cumplir con las necesidades de cómputo para una familia de seis. Tres de los cuatro niños usando computadoras para sus labores escolares (y de hecho les gusta más encender la computadora que mirar televisión, lo cual me hace feliz). El más joven de mis hijos raramente necesita una computadora para la escuela, pero puede usar una fácilmente pidiéndosela prestada a su hermano mayor, por ejemplo.

Así que cuando mi hijo mayor me sugirió que quería mi Mac (él necesita algo más ligero que una bestia de 17 pulgadas), fui más que feliz de aceptar cedérsela para reemplazarla por una netbook para mí. Sin duda, lo sé, que las nuevas MacBooks son estupendas (“cool”), pero “viviendo en la nube”el experimento fue un éxito total. Yo simplemente no me veo gastando más de 2000 dólares para una laptop.

La bestia de 17 pulgadas, corriendo Ubuntu, por supuesto, se ha convertido en la computadora/servidor de la familia, con un disco duro externo que puede manejar todos nuestras tareas de manejar fotos y videos. Cierto, la edición de videos en Ubuntu no es tan elegante como en iMovie, pero hace la tarea sin mucha dificultad.

Ya no necesito una Mac en casa y pienso que quizás tampoco en las escuelas. Creo que en los siguientes años gastaré el dinero en dispositivos interactivos para los salones de clase, y me moveré más lejos de las Macs, no importando que tan fácil/bonita/elegante es la interfaz.

Un representante de Apple se reunirá conmigo la próxima semana. Es un buen tipo y presiona para convencerme de que la empresa de la manzana tiene futuro en la educación. Cuando no se materializó una netbook de Apple en MacWorld, me perdieron.

Hagan computadoras baratas, abiertas, y que cada uno de los dólares gastados mejoren el aprendizaje de los estudiantes, No pienso que en la medida que la economía se desliza hacia la depresión, muchos de nosotros mantendremos el tener Macs en nuestras escuelas (a excepción de ciertos nichos) en los próximos años. ¿Qué piensa usted de todo esto?

Fuente ZDNet

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