La Inteligencia Artificial tiene logros todos los días. Muchos de ellos son tan poco notables que pasan para muchos desapercibidos pero, poco a poco, las máquinas empiezan a ser más y más inteligentes. Tal vez por eso Stephen Hawking piense que eventualmente las computadoras con Inteligencia Artificial nos dominarán y entonces ahora sí, la raza humana estará en peligro. Pero eso todavía parece ser un capítulo de la ciencia ficción. Las computadoras y la inteligencia que despliegan es francamente pobre, por lo menos hoy en día.

En el MIT Technology Review plantea la pregunta: ¿Hasta dónde podemos extender estas capacidades hasta llegar a la inteligencia humana? Un equipo decidió investigar la pregunta poniendo a un sistema de IA a resolver una prueba de IQ la cual se da normalmente a los humanos. Hay que decir que Stephen Jay Gould ya nos ha mostrado en su libro «La falsa medida del hombre», que el IQ es una medida poco confiable, la cual ha permeado en las generaciones de forma que la asociamos a la inteligencia, cuando en realidad este tipo de pruebas se creó para que los inmigrantes que llegaban a Estados Unidos pudiesen ser rechazados por algún motivo, debido a la gran cantidad de personas que querían ingresar a dicho país. De hecho, un número como el IQ no puede dar un valor ni siquiera promedio de lo que significa ser inteligente.

En cualquier caso, este equipo, el cual está en la Universidad de Illinois, en Chicago junto con su similar en Hungría, decidió publicar sus hallazgos. El sistema de inteligencia artificial usa ConceptNet, un proyecto de código abierto que es auspiciado por la iniciativa MIT Common Sense Computing. Los resultados obtenidos por el programa colocan la «inteligencia» del mismo, debajo de la de un niño de 5 a 7 años de edad. «Hallamos que la prueba psicométrica WPPSI-III da a ConceptNet 4 el equivalente a una inteligencia promedio de un chico de 4 años de edad. El desempeño del sistema cayó cuando se comparó con niños más grandes y por ejemplo, con niños de siete años, el programa se desempeño de manera pobre», dicen los investigadores.

El título del artículo es «Measuring an Artificial Intelligence System’s Perfromance on a Verbal IQ Test for Young Children», y los autores son Stellan Ohisson, Robert Sloan, György Turán y Aaron Urasky. Ellos representan las disciplinas académicas de estadística, ciencias de la computación y psicología. Para la prueba se usó la denominada Wechsler Preschool and Primary Scale of Intelligence (WPPSI-III), la cual se usa en niños de 2 años y seis meses a 7 años y tres meses. Esta prueba consiste en 14 subpruebas.

Los investigadores notaron que el programa tuvo dificultades con la ambigüedad de las palabras y los contextos. En ese sentido, una herramienta más poderosa de lenguaje natural probablemente hubiese mejorado el desempeño del programa. Esta es una observación en muchos sentidos trivial porque como incluso indica el MIT Technology Review, «Por supuesto, hay varias formas de que la prueba pudiese haber sido mejorada». De hecho, sistemas como Siri, Cortana y Google Now, podrían haber tenido muchos mejores resultados que el programa que fue puesto a prueba.

Tal vez este resultado no deba ser tomado muy en cuenta en lo que se refiere a los avances de la Inteligencia Artificial. Si la tecnología se tardó 60 años en construir una máquina que pueda tener los razonamientos de sentido común de un niño de 4 años de edad, y considerando que la naturaleza de las mejoras en general es exponencial, ¿qué podremos esperar para dentro de digamos, seis años? ¿Qué clase de inteligencia podría exhibir una máquina en unos pocos años?

Referencias:

Tech Explore
Measuring an Artificial Intelligence System’s Performance on a Verbal IQ Test For Young Children