Cuando escuchamos acerca de los vehículos autónomos rápidamente podemos pensar en los autos de Tesla, en las versiones futuristas de Nissan o en el curioso experimento de Google, pero la realidad es que este floreciente mercado es mucho más complejo de lo que parece e involucra a un gran número de empresas.

Un reporte de la firma de investigación Vision Systems Intelligence reveló que los nuevos coches autónomos requieren de todo tipo relaciones con otras empresas debido a que un vehículo autónomo emplea todavía más elementos que un automóvil convencional, como sensores, software de control, de mapeo, entre otros innovadores componentes.

«No hay una sola compañía que posea todos los conocimientos necesarios para construir un vehículo autónomo en este momento. Desde los proveedores de componentes de bajo nivel a los complejos módulos o sistemas, cada área es de complejidad en sí misma «, detalla en el reporte, Phil Magney, fundador y director de Visión Sistemas de Inteligencia.

Esto ha ocasionado que la fabricación de los automóviles de la siguiente generación se complique, ya que dependen de diversas empresas especializadas. Vision Systems Intelligence las clasificó en los siguientes rubros:

  • Soluciones autónomas
  • Procesamiento
  • Herramientas de desarrollo
  • Sensores
  • Conectividad
  • Mapeo
  • Algoritmos
  • Seguridad

De manera que, en este momento, la competencia se encuentra a todo vapor entre las pequeñas empresas de tecnología que buscan afianzar un cuantioso contrato con las principales armadoras interesadas en la producción de este tipo de vehículos.

Dentro lo destacado podemos ver una gran numero de empresas tecnológicas ya conocidas, como es el caso de Apple, Google, Toshiba, Nvidia, e Intel, así como  de servicios especializados como UBER y Lyft quienes buscan generar soluciones de transporte autónomo.

Lo interesante de esta tabla es la clara apertura y espacio de oportunidad de muchas pequeñas empresas especializadas en ciertos elementos, ya sea en la rama de sensores o herramientas de desarrollo.

También deja ver que hay otras empresas perfectamente colocadas en distintas ramas de la producción automotriz, como es el caso de las alemanas Continental y Bosch o la norteamericana Delphi, que hasta el momento abarcan hasta cuatro áreas distintas de las necesarias para la elaboración de un coche autónomo.

Esto sin duda es muy interesante si se considera que Alemania es uno de los países con tres gigantes automotrices: Volkswagen Group, BMW Group y Daimler AG. No es sorpresa que dos de sus manos derechas sean justamente también alemanas, aunque los americanos no se quedan atrás con la entrada de empresas tecnológicas, como es el caso de Google y Apple, y la incursión de Tesla Motors, que muestran una gran oportunidad para todas las pequeñas empresas especializadas de este lado del charco.

Sin duda los siguientes años serán muy importantes para toda la industria automotriz ,donde las sociedades estratégicas, la adquisición de empresas y el desarrollo de otras serán temas clave.

Fuente: Reporte Vision Systems Intelligence