Las telefonía móvil e “inteligente” parece ser un negocio muy, pero muy lucrativo y es por ello que vemos lanzamientos de teléfonos un día sí y otro también. Afortunadamente para los fabricantes de estos dispositivos móviles hay público en todos los nichos de la economía y pareciera que el teléfono celular será ya el gadget que todo el mundo deberá tener tarde o temprano.

Y en los nichos de más poder adquisitivo, evidentemente, hay teléfonos que son muy populares, como el Samsung 8 o el iPhone, el de Apple, que hace apenas una semana empezó a vender sus nuevos modelos, incluido el iPhone X. Y resulta que a pesar de que apenas han pasado unos pocos días, ya se habla de rumores sobre dos nuevos teléfonos de la empresa de Cupertino, los cuales tendrían pantallas como la del iPhone X. Se espera que uno tenga pantalla OLED de 6.5 púlgadas, lo que sería una versión mejorada del iPhone X y el segundo, una pantalla LCD de 6.1 pulgadas. Todo esto podría lanzarse el año siguiente.

Desde luego que esta última versión con pantalla LCD sería más barato pero su definición visual sería peor (relativamente) que el usar la pantalla OLED y como bien dice la propaganda de un cine: “Qué fácil es acostumbrarse a lo bueno”. Así, quizás el teléfono con pantalla LCD estaría dedicado a un nicho de mercado en particular, que tiene poder adquisitivo pero no tanto como el que Apple acostumbra manejar. Se supone que estos teléfonos buscarían satisfacer los diversos rangos de su mercado de alta adquisición. Los rumores sugieren que la versión con la pantalla de 6.1 pulgadas podría costar entre 649 y 749 dólares.

Si estos rumores son ciertos y Apple introduce un teléfono con pantalla LCD de 6.1 pulgadas, 749 dólares podría ser un precio barato para lo que nos tiene acostumbrados la empresa. Este teléfono se estaría alejando de los modelos plus, a todo esto. Pero más allá de los rumores y de lo que opine Apple al respecto de qué estrategias seguirá para seguir alimentando el mercado de la telefonía, es claro que ya la necesidad básica está satisfecha y con creces. Ya las tiendas virtuales están llenas todas de cuanta app se puede uno imaginar. Entonces el futuro será nada más en ver qué accesorios cosméticos le ponen al nuevo teléfono porque ya no hay más margen para hacer otras cosas.

El iPhone X presenta otro problema en su pantalla AMOLED

Son diez años del iPhone y la innovación no ha podido mantenerse como quizás muchos hubiesen esperado, aunque evidentemente innovar en este mundo moderno cada vez resulta más difícil. Las empresas de telefonía tienen un interesante reto: convencer a los clientes sobre sus nuevos modelos que son más coloridos, más luminosos, más ergonómicos, más elegantes o que le dan más categoría o un aura de elitismo a quienes los compran, porque en lo que se refiere a tecnología, el asunto ya esta llegando a los límites de la eficiencia.

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