Hace unos días, en Abu Dhabi, la casa del Emir y de la mayoría de la riqueza petrolera de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), celebraron la apertura de su planta solar, la más grande que se ha construido en la Tierra. La Shams 1 -como se llama dicha planta- es un desarrollo de 258,048 espejos parabólicos que producen suficiente energía para alimentar a 20,000 casas. La planta, de unos 1.6 kms cuadrados (una milla cuadrada), está afuera de Abu Dhabi un112 kms y tomó 2 años su construcción.

El fundador del sitio de energía limpia CleanTechnica, explica la ingeniería detrás del desarrollo después de haber visitado la planta esta primavera:

Es una planta de energía solar, pero en muchos sentidos es única. He aquí cómo funciona: 768 parábolas monitorean el sol desde que sale hasta que se pone y usa espejos parabólicos para enfocar la energía del sol en un tubo central que contiene aceite/petróleo. El calor concentrado se pasa por un sistema que se usa para calentar y hervir agua, de manera que produzca un flujo de vapor de agua, el cual mueve una turbina convencional que genera electricidad. Además, a la mitad de este proceso se usa gas natural para “supercalentar” el agua. Esto se lleva un 20% del calor.

Shams 1 es una empresa de riesgo compartido entre dos empresas europeas que buscan la sustentabilidad energética. En los EAU se busca centrar sus esfuerzos en esta energía para convertirse en la región que use energías limpia toda la siguiente década. Hay ya otros esfuerzos e inversiones en este tema: una granja de viento en las islas Seychelles y una turbina de viento en Finlandia.

Referencias:

Fastcodesign