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Kinect Star Wars

Por fin llegó la esperada adaptación al Kinect de la saga de ciencia ficción que más imitadores del lenguaje wookie ha generado: El Kinect Star Wars para Xbox 360, que trae un montón de críticas negativas que sugieren un título apresurado y mediocre. Nosotros ya lo jugamos y aquí está lo que pensamos.

El juego, desarrollado por LucasArts y Terminal Reality, inicia con un menú principal muy convincente que  te sumerge en la redescubierta biblioteca jedi del planeta Coruscant. Aquí, podrás acceder a los diferentes modos de juego que, para ser honestos, no valen la pena.

El modo principal es la campaña del Destino Jedi, donde podrás seguir la historia de un joven padawan desde su iniciación en la orden hasta la culminación de la batalla más importante de las Guerras Clon.

Como es obvio, el fuerte de este título es la jugabilidad con el sistema Kinect que, francamente, no parece funcionar del todo bien, además de ser muy desconcertante. Los códigos de movimientos que tu personaje requiere para usar la fuerza, usar el sable o hacer poderosas piruetas parecen no funcionar de manera adecuada, causando molestas muertes al fallar constantemente en momentos claves del juego.

Uno maneja el sable con la mano derecha y la mano izquierda controla la fueza. Al saltar —literalmente— tu personaje salta y al inclinarse hacia la pantalla, tu joven jedi se desplaza rápidamente hacia su objetivo. Estas acciones no suelen funcionar correctamente casi nunca, por lo que en lugar de ser divertido e inmersivo, el juego se vuelve complicado y frustrante.

Otro aspecto que arruina la experiencia son las constantes interrupciones en la acción para continuar la historia. Al final, te sientes como un tonto lanzando sablazos al aire cuando tu personaje ya entró en una escena donde tal acción no es requerida.

Además, en ocasiones, la sincronía entre el audio y el video no parece funcionar, además las texturas fallan al aparecer muy lentamente o no aparecer jamás.

Este no es el juego que estás buscando

La fuerza, uno de los ganchos de este título, parece funcionar a medias. Esta habilidad  funciona durante las batallas para lanzar enemigos u objetos por todo el escenario. Sin embargo, hay muy pocos momentos en los que realmente te sientes poderoso al levantar grandes objetos en momentos preprogramados del juego que requieren su uso para avanzar.

Entre escenas te convences de que es un buen momento para sentarte a descansar en lo que miras cómo se desarrolla el argumento y justo cuando tienes que regresar rápidamente a la acción, el Kinect tiene que reconocerte —la mayoría del tiempo no lo hace—, por lo que deja a tu personaje indefenso ante los ataques enemigos.

La campaña resulta interesante y aprovecha perfectamente el argumento para presentar caras conocidas e introducir personajes nuevos que no dejan impresión alguna. Se trata de una experiencia regular que funciona bien durante los segmentos de pilotaje espacial, pero que falla en hacerte sentir un poderoso jedi con todo el poder de la fuerza en tus manos.

Kinect Star Wars es un juego dirigido a las audiencias más jóvenes, por lo que otros modos de juego son precisamente para ellos. Tenemos un simulador de baile llamado Galactic Dance Off, que para los puristas del universo de Star Wars resulta una aberración ante la figura de carbonita de Han Solo y el resto del Imperio Galáctico, pues pone a los personajes de la saga a bailar versiones ‘starwarsificadas’ de temas musicales contemporáneos. Otro modo más benigno te pone en los inmensos pies de un furioso Rancor, cuya misión es causar el mayor daño posible a su paso.

La modalidad de Duels of Fate te enfrenta a un contrincante que sólo podrá ser eliminado con el sable de luz. Sin embargo, la acción suele ser lenta y torpe debido a las constantes interrupciones y cambios de escenario, resumiendo esta modalidad como un simple juego por turnos de defensa, ataque y el ocasional choque de espadas.

El universo creado por George Lucas aún tiene mucho para dar. Este es un juego que atraerá a los fans, pero que los dejará desconcertados y un tanto frustrados. La tecnología del Kinect aún necesita más desarrollo para que el jugador se sumerja de lleno en la experiencia jedi, por lo que una buena espera de 5 años quizá haga el truco.

Conclusión:

Estamos ante un juego que no podría llamar mediocre, pero que indudablemente es víctima de una tecnología que aún no le hace justicia. Si quieren vivir la experiencia que Kinect Star Wars ofrece, les recomiendo rentar. Quizá su preferencia galáctica se incline por bailar junto a la Princesa Leia en poca ropa ante Jabba, el Hutt.

Desde la Red…
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