El Viernes Negro es el caótico suceso que le sigue al Día de Gracias en Estados Unidos. En México, tomamos prestada la idea estadounidense y la replicamos en un fin de semana completo que inicio el 18 de noviembre: el Buen Fin. Este día en el país del norte es probablemente tan anticipado y cubierto por los medios como cualquier otra festividad: las tiendas y centros comerciales despliegan rebajas y descuentos que desatan estampidas de compradores. ¿Pero será que es cosa de un sólo día?

Hasta el momento ya hubo un tiroteo en el estacionamiento de un WalMart en Oakland. De acuerdo a CNET, en Los Ángeles una geek con planes de compras muy definidos, se defendió de otros compradores con spray de pimienta. Al parecer en punto de las 10 de la noche del día anterior, una oleada de compradores se avalanzó por consolas Xbox y videojuegos.

La señora que quiso tomar ventaja y cubrió de spray que dejó llorosos e inchados a varias personas, pudo escapar de la escena: aunque lo que más no interesaría saber (ya con los ánimos de comprar alborotados) es qué se llevó y si le salió muy barato.

Mientras que en Estados Unidos rige la Ley del Oeste durante el Viernes Negro, nos hacemos una pregunta, ¿realmente gastan o es puro alboroto? Reuters reporta que se pueden ver gente con pantallas LCD o con bolsas llenas de videojuegos, pero al mismo tiempo, la gente toma precauciones con sus gastos. De acuerdo a Mike Thielmann, Vice Presidente Ejecutivo de JC Penney, los norteamericanos “aun están preocupados sobre el empleo, sobre la economía y la deuda del país.”

Las tiendas se pueden llenar de gente, pero no necesariamente implica que las ventas se elevarán durante toda la temporada. El Viernes Negro de 2008 y 2009 pudo haber tenido ventas enérgicas, pero durante la temporada navideña las ventas descendieron debido a la recesión.

Una institución llamada National Retail Federation, asegura que en este fin de semana asisitirán a las tiendas 152 millones de personas, pero que espera que el plazo de Noviembre-Diciembre vea un aumento del 2.8% en ventas. El año pasado se elevaron durante la misma temporada 5.2%.

Así que iniciativas como ésta o la versión nacional El Buen Fin, puede incentivar la economía o en su defecto facilitar las compras navideñas ofreciendo precios más bajos (aunque el descuento sea mínimo). El detalle siempre estará en qué tanto dinero tiene la gente o cuánto se anima a gastar.

 

 

 

 

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