Activa las notificaciones para estar al tanto de lo más nuevo en tecnología.

A pesar de que el actual presidente de los Estados Unidos de Norteamérica parece ser un tipo un tanto rebelde que toma decisiones sin importar los daños colaterales que puedan tener sus órdenes con tal de creer que beneficia notablemente a su país, Donald Trump tiene una profunda desconfianza a las computadoras y el correo electrónico.

Lo más curioso es que ha sido él el primero en seguir sus propias reglas al utilizar permanentemente su smartphone con Android y tuitear desde su cuenta personal a pesar de haber recibido instrucciones de utilizar únicamente el dispositivo autorizado por el servicio secreto de los Estados Unidos.

Eso sí, el magnate de 70 años de edad no utiliza el correo electrónico dentro de la casa blanca y escribe a mano los asuntos importantes para que después su secretaría sea la encargada de fotocopiar y enviar a todos los que necesitan ver la información dentro del Salón Oval o la Casa Blanca.

El otro “muro” de Trump

Según Trump, las computadoras de escritorio y portátiles son dos de los equipos más inseguros del planeta, son fáciles de hackear y nunca se ha sentido realmente seguro al utilizar una de estos aparatos electrónicos. Ni siquiera dentro de la Casa Blanca, donde se encuentran las computadoras más seguras de todo el mundo, y que constantemente son revisadas por un alto equipo de ingenieros en seguridad cibernética.

Parece un tanto incongruente que Trump no quiera utilizar una computadora o correo electrónico proporcionado por el servicio secreto y la NSA, pero sí insiste en seguir utilizando su teléfono personal a pesar de que este sí representa una posible brecha en la seguridad cibernética en la Casa Blanca.

Donald Trump ha querido poner como ejemplo el caso de Hillary Clinton: “Ella tuvo una campaña política desastrosa por culpa del poco cuidado que tuvo al mandar esos correos electrónicos que comprometieron la seguridad nacional”. 

Otra de las cosas que acostumbra Donald Trump es que, a comparación de Obama, no lee las noticias en línea desde su iPad o su teléfono, él prefiere recibir los periódicos impresos, un hábito que sólo 2 de cada 10 estadounidenses practican hoy en día.

Obama además de todo recibía en informe diario presidencial en su iPad, información clasificada en la que a juicio del actual presidente sería un acto negligente al poner en riesgo la seguridad nacional. Aunque insisto, todo el equipo que utilizaba el expresidente de los Estados Unidos era valorado y autorizado por el servicio secreto para su uso dentro de las instalaciones de la Casa Blanca y el expresidente.

El mandatario del país más poderoso de Occidente sabe que tiene un gran desafío en cuestiones de seguridad cibernética, ya que ahora la mayoría de los ciberataques tienen lugar  en un territorio silencioso, oscuro y desconocido por muchos. El robo de identidades e información es algo muy común hoy en día, donde según cifras de Kaspersky Lab, Estados Unidos se encuentra entre los primeros tres lugares de los países que más ciberataques recibe por día.

Donald Trump continúa utilizando su viejo smartphone Android

Aunado a esto, Donald Trump aún se encuentra evaluando la posibilidad de sancionar a Rusia por el posible hackeo en las pasadas elecciones de su país, que aunque se ha probado que no precisamente fue Rusia el orquestador de dicho ataque, y que tampoco significó ningún tipo de cambio en los resultados electorales Trump quiere poner mano firme contra todo aquel que vaya contra sus ideas o su país.

Para recalcar el por qué Trump no usará el correo electrónico ni alguna computadora dentro de su mandato en la Casa Blanca mencionó que aparte de ser hackeado o pirateado, se puede proteger ante cualquier demanda que se le presente y pida sus correos electrónicos como prueba para el juicio.

Seguramente nunca sabremos si lo que Trump dice es la verdadera razón por la cual desconfía de los equipos de cómputo de la Casa Blanca, o qué otras restricciones comenzará a implementar para “mantener la seguridad nacional” pero lo que sí es un hecho, es que el presidente número 45 de los Estados Unidos es uno de los más incongruentes y duros que habrá en la historia de nuestro país vecino.

Referencias: CNN, Mirror

Desde la Red…
Comentarios