Setenta y dos años después de que dos torpedos, lanzados por un submarino japonés, hundieran el USS Indianapolis, los restos del navío fueron hallados a más de 18 mil pies debajo de la superficie del Océano Pacífico. Paul Allen, filántropo y co-fundador con Bill Gates de Microsoft, lideró a un equipo de historiadores del Comando de la Historia Naval de Washington DC, para dar de una buena vez con el Indianapolis, lo que se considera la tragedia naval más grande de la Segunda Guerra Mundial.

“Localizamos los restos del USS Indianapolis en el mar de Filipinas, a 5500 m debajo del nivel del mar”, puso Allen en su sitio. “Como estadounidenses, tenemos una deuda de gratitud a la tripulación por su coraje, persistencia y sacrificio al enfrentar estas circunstancias horrendas. Y aunque nuestra búsqueda de los restos continuará, espero que todos los que estén conectados con este barco histórico sentirán algún grado de haber cerrado un ciclo con este descubrimiento”, indicó Allen.

El 30 de julio de 1945, que ya era prácticamente el final de la Segunda Guerra Mundial, el Indianapolis había completado una misión secreta en la isla Tinian, mandando componentes para la bomba atómica “Little Boy”, que fue la que se lanzó contra Hiroshima y que ayudo eventualmente a terminar con la guerra. El barco fue hundido en 12 minutos antes de que pudiese mandar alguna señal de auxilio porque como estaba en misión secreta, no se debía saber dónde se encontraba dicho barco.

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Alrededor de 800 de los 1,196 marinos del barco Indianapolis, sobrevivieron al hundimiento, pero después de 4 o 5 días en el agua, sufriendo la exposición al entorno, a la deshidratación y a los ataques de los tiburones, solamente sobrevivieron 316 personas.

“Estoy muy contento de que lo hayan encontrado. Ha sido mucho tiempo ya estos 72 años”, dijo uno de los sobrevivientes, Arthur Leenerman, de 93 años de edad, de Mahomet, Illinois. “He deseado por años que lo encontraron. Será interesante ver qué han hallado y qué tan profundo está en el mar”, comentó. El barco ya es parte del folklore gracias al monólogo que en 1975, en la película “Tiburón”, el pescador Quint habla de cuando estuvo en el Indianapolis y éste se hundió.

“Los equipos que habían tratado de encontrar al Indianapolis en el pasado fallaron, en parte porque la nave se encontraba dos millas más abajo, pero además, porque estaban buscando en el lugar equivocado”, indica un investigador del proyecto. “Los registros históricos que especifican el lugar donde fue el hundimiento no existen porque no pudo haber señales de auxilio del Indianapolis. La inteligencia aliada recobró mensajes de los japoneses en donde afirmaban el hundimiento, pero no se especificaba si se trataba de un barco o de una posición que habrían recobrado los nipones”, comenta.

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El equipo de 13 personas de Allen ya está en el proceso de mapear todo el sitio y conducir un viaje en vivo hasta el hundimiento, el cual podría ocurrir en un par de semanas. Este equipo está cumpliendo con la ley estadounidense sobre los hundimientos de barcos como tumbas de guerra y saben que no deben modificar el sitio en donde el Indianapolis se encuentra. De hecho, el barco es propiedad de la Marina estadounidense y su posición se mantendrá aún en secreto por la propia Marina.

Allen y su equipo colaboran con las autoridades navales en sus operaciones de búsquedas y continuará trabajando en los planes para rendir los honores a los 19 miembros que siguen con vida aún, así como a las familias de aquellos que sirvieron en este barco de guerra.

Referencias: USNI News 

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