ojo,Establecer la presencia humana en Marte es sin duda uno de los retos más complicados en términos tecnológicos. Mandar una tripulación humana al planeta rojo y mantenerlos con vida es la meta, porque regresarlos de una aventura así parece poco probable. Las distancias son enormes y evidentemente hay que brincarse un buen número de dificultades: alimentos, agua, medicinas, acceso a respirar oxígeno, herramientas por llevar, combustible, tecnología para comunicarse, etcétera. De hecho, suena bastante improbable que esto pueda darse a corto plazo, pero es evidente que se están buscando nuevas tecnologías para cumplir este sueño de la raza humana.

Independientemente de los alimentos, es clave en una misión a Marte la posibilidad de poder tener oxígeno sin restricciones. La NASA está ahora trabajando con una empresa de Indiana, Techshot Inc., para desarrollar una solución que tengan el potencial de producir una fuente abundante de oxígeno sin necesidad de ayudarse de la Tierra o al menos, tener asistencia mínima desde nuestro planeta.

El científico Eugene Boland está explorando el potencial de usar organismos de un ecosistema, como bacteria o algas, como si fuesen fábricas de oxígeno. Los organismos podrían remover el nitrógeno del suelo marciano incluso. Las pruebas de esto se están haciendo en el «cuarto marciano», en donde se prueban y emulan las condiciones inhóspitas del planeta rojo.

Esta investigación es clave si se quiere crear una misión que pueda quedarse en Marte. Cualquier colonia que se pueda establecer en dicho planeta podría aislar a sus habitantes de toda ayuda humana, pues estarían a unos 225.3 millones de kilometros de distancia. Además, una misión para reabastecer de víveres, podría tardar unos 500 días. Resolver el problema del oxígeno además, haría que las eventuales misiones de reabastecimiento no tuviesen que incluir tanques de oxígeno, por ejemplo.

«Hay una forma posible para soportar una misión humana a Marte: produciendo oxígeno sin necesidad de mandar tanques de un gas tan pesado», dice Boland. «Mandemos microbios y hagamos que ellos hagan la tarea de crear el oxígeno por nosotros».

Para la primera prueba, Boland y su equipo esperan llegar al planeta rojo en un carrito que lleve una serie de experimentos con organismos como la cyanobacteria. El contenedor se perforaría en la superficie marciana, capturando una muestra de suelo marciano en el proceso. Como las bacterías interactuarían con el suelo, la cápsula analizaría el ambiente sellado para ver si hay rastros de oxígeno y otros productos del metabolismo, transmitiendo lo que hubiese encontrado a la Tierra, vía los satélites que orbitan Marte.

Referencias:

NASA
GizMag