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¿Debemos tener la última versión de Android?

Diario recibimos información de algún aspecto de Android, la plataforma para dispositivos portátiles desarrollada por Google, entre la que destacan las constantes actualizaciones que la...

Debemos frustrarnos por no tener el Android más reciente

Diario recibimos información de algún aspecto de Android, la plataforma para dispositivos portátiles desarrollada por Google, entre la que destacan las constantes actualizaciones que la empresa de Mountain View hace para mejorar y eliminar errores de software. Aunque todo usuario quisiera poder instalar la versión más reciente del sistema operativo (SO), no todos pueden hacerlo. ¿Qué tan importante es tener la última edición de la plataforma?

En principio, uno debe entender que la base de la presentación de actualizaciones de software por parte de toda empresa es la de mejorar la experiencia de usuario con sus dispositivos electrónicos al eliminar inconvenientes o desperfectos conocidos, así como al introducir nuevas características que complementen la oferta.

Con esto en mente se podría pensar que lo ideal sería tener siempre el software más reciente en un gadget, pero esto no es necesariamente cierto ni es siempre posible. Debido a las limitantes de hardware y compatibilidad, diversos aparatos pueden no tener la capacidad para utilizar lo más nuevo en sistema operativo; por otro lado, a veces se da el caso de que la empresa que crea la plataforma remueve en la edición más reciente ciertas características a las que algunos usuarios se habían acostumbrado y hasta hecho dependientes.

El caso de Android se ha sometido a un sinfín de críticas buenas y malas por la amplia diversidad de versiones del sistema operativo que se han publicado desde que llegara la primera edición. Como consecuencia del uso de Android en dispositivos de un sinfín de marcas y tamaños, se ha llegado a fragmentar ese SO en demasiadas versiones, lo que además dificulta el trabajo de los desarrolladores de aplicaciones, quienes necesitan adaptar sus productos para que sean compatibles con más terminales y tener más demanda.

Android es actualmente la plataforma móvil con presencia en una mayor cantidad de dispositivos y según la opinión general que se percibe en foros y demás medios digitales, es a partir de la versión 2.3 Gingerbread que los dispositivos que lo utilizan comenzaron a sentirse considerablemente más fluidos, con elementos virtuales de la suite de servicios Google mejor adaptados y una mayor estabilidad general.

Antes de Gingerbread, las versiones denominadas Froyo y Eclair ya habían logrado volverse más atractivas tanto para los usuarios como para los desarrolladores, por lo que todos en conjunto centraron su atención en dispositivos más económicos que ofrecían una experiencia equiparable a la de los teléfonos  táctiles de Apple.

Donut y Cupcake, las ediciones iniciales de Android, han quedado hoy en día prácticamente en el olvido, ya sea porque los dispositivos que usaban esos SO lograron actualizar a Android Eclair o porque los mismos usuarios se han deshecho de ellos.

En el segundo trimestre de 2011, Google lanzó la versión de Android que estaría destinada a tabletas. El mercado de esos dispositivos, dominado por iPad de Apple,  fue desafiado entonces por la plataforma que se define a sí misma como “abierta”. Desafortunadamente para Google, no hubo una aceptación suficiente para calificar como ‘exitosa’ a la plataforma, por lo que se decidió tomar otro camino.

Ahora, parece que Google ha encontrado la manera de unificar la oferta de las marcas gracias a una misma versión de sistema operativo que puede funcionar tanto en tabletas como en teléfonos inteligentes de manera satisfactoria para el usuario y los desarrolladores. Android 4.0 Ice Cream Sandwich tiene ese mérito.

Android 4.0 introdujo características de Honeycomb a los teléfonos inteligentes y añadió nuevas funciones, incluyendo desbloqueo por reconocimiento facial, monitor y gestor de uso de datos celulares, integración de los contactos con las redes sociales, mejoras en la fotografía, búsqueda correos electrónicos en modo offline, carpetas de aplicaciones e intercambio de información utilizando tecnología NFC.

No obstante las enormes ventajas, Android 4.0 tiene un pequeño detalle que lo hace inalcanzable para algunos usuarios: se trata de una plataforma que exige más en términos de hardware, por lo que una amplia selección de dispositivos que todavía pudieron usar Gingerbread no podrán tener Ice Cream Sandwich ni en sueños.

A pesar de las malas noticias, hay que estar conscientes de que el no poseer la versión más reciente de algo no hace que un dispositivo se vuelva deficiente; es recomendable tratar de informarnos de todas las capacidades que tiene un aparato para poder explotarlas, ya que hay veces en que uno mismo podría no saber que el móvil que tiene en las manos es capaz de realizar tareas muy útiles para el usuario.

También es aconsejable darse el tiempo para explorar la amplia oferta de aplicaciones que existen en la tienda Google Play para Android. Uno puede darle un aire completamente renovado a un dispositivo a través de la descarga de software de todo tipo.

En varios casos, las empresas que usan Android para sus móviles que no pueden proveer con la última edición de la plataforma a sus usuarios por razones técnicas, llegan a crear paquetes de utilidades con los que compensan de alguna forma esa ‘falta’. Si uno está al tanto de las noticias relativas a su gadget, es sencillo conocer las opciones que tiene para renovar la experiencia con su buen compañero de aventuras cotidianas.

¿Tú qué piensas? ¿Te has sentido frustrado en caso de que seas propietario de un dispositivo Android que no se pueda actualizar a Gingerbread o Ice Cream Sandwich? Si ese es el caso, ¿qué es lo que más te molesta?

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