Ser escritor en cualquier país no resulta un asunto fácil. La realidad es que publicar una obra requiere de pasar por varios filtros editoriales, por ejemplo, aquel en donde alguien lee y califica la obra que busca ser publicada. Las editoriales tienen muchas veces nichos perfectamente definidos y aunque un libro sea genial, si no cae en lo que busca una editorial en particular, bien puede rechazarlo.

Por otra parte, las editoriales hoy en día piden que los libros estén terminados antes de que sean enviados a dictamen. Se sabe de libros prometedores, sin estar acabados, que pasan el dictamen, se le da un avance de las regalías al autor y a éste no se le ve más. Ni acaba el libro y la editorial se queda con la frustración de apoyar a alguien que a la hora de la hora no dio el ancho.

Pero han salido editoriales que tienen un modelo de negocios diferente, que consiste en distribuir la obra de algún escritor nuevo, bajo la condición de que el autor del libro pague la impresión completa. El acuerdo es: todas las ganancias del libro son para el autor para que éste recupere la inversión lo antes posible. Cuando esto se logre, la editorial y el autor dividirán ganancias en un 50%, y esto es mucho más que lo que dan las editoriales en los esquemas tradicionales, que es de alrededor del 10% en el mejor de los casos.

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El modelo en donde el autor del libro paga la impresión se denomina “vanity printing”, y es que aquí el autor quiere ver su obra publicada, quiere estar en las librerías, quiere que la gente lea su obra y por ende, busca los recursos para imprimir al menos los primeros 1000 ejemplares de su obra. Las editoriales que tienen este modelo de negocios en general le “doran la píldora” al autor indicándole que con presentaciones del libro, con su aparición en las diversas ferias de libros, recuperar su dinero resulta cosa muy sencilla, y para ello ponen ejemplos de alguno de sus autores que han logrado esto. Claro está que no ponen ninguno de los autores que ya han impreso sus libros y que no ven la manera de que se vendan sus ejemplares.

Más o menos el asunto va así. Si un libro cuesta 70 mil pesos editarlo (1000 ejemplares), el autor debería pensar en venderlo en unos 210 pesos el ejemplar para que pueda recuperar su inversión después de los 300 ejemplares vendidos. Se dice fácil, pero la realidad es que en ocasiones es muy difícil colocar 300 libros “solamente”.

Pues bien, veo que hay una página llamada Idea.me, que promueve el mecanismo de crowdfunding para diferentes ideas y una de ellas es la de apoyar, con este mecanismo, para que un autor logre la publicación de su obra.

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Encuentro que Fernando Jiménez Fierro, al cual no conozco, ha decidido incursionar en el crowdfunding para apoyarse y ver publicada su novela corta. La editorial Rodrigo Porrúa (que no tiene que ver con los Hermanos Porrúa), quiere publicarla pero bajo el esquema de vanity printing. Entonces, Fernando ha decidido buscar el apoyo.

El autor ha puesto tres capítulos de su libro para que los potenciales donadores de dinero puedan ver la calidad del trabajo. Fernando indica que:

En caso de no recaudar el 100% de nuestro objetivo económico haremos lo siguiente:

  • CON EL 10%
    N/A
  • CON EL 25%
    Si se recauda solo el 25%, es posible publicar el libro como E-Book y distribuirlo en diferentes plataformas digitales como Amazon o en tiendas en línea de librerías.
  • CON EL 50%
    De recaudar sólo el 50%, es posible publicar el libro como E-Book y distribuirlo en diferentes plataformas digitales como Amazon o en tiendas en línea de librerías. Además, se podría hacer una aplicación del libro para hacerlo interactivo en diferentes plataformas móviles.
  • CON EL 75%
    De recaudar sólo el 75%, es posible publicar el libro como E-Book y distribuirlo en diferentes plataformas digitales como Amazon o en tiendas en línea de librerías. Además, se podría hacer una aplicación del libro para hacerlo interactivo en diferentes plataformas móviles.

Hay diversos tipos de donativos. El más económico, de 50 a 499 pesos, simplemente el autor te lo agradecerá de forma personal. Ahora bien, si donas 500 pesos, tu nombre aparecerá en los agradecimientos del libro como fondeador del mismo. Si donas 1000 pesos, el donador aparecerá en los agradecimientos y tendrá el libro en PDF de forma gratuita.

Ahora bien, si ya pagas 2500 pesos, además de estar en los agradecimientos y recibir el libro en formato digital, el autor puede organizar verse con el donador personalmente para darle su libro en vivo. Si no se vive en la ciudad de México, para recibir el libro impreso hay que pagar 450 pesos por el envío a toda la República a unos 2300 pesos si el libro va a Latinoamérica. Y si, finalmente, dona alguien 5 mil pesos, entonces el libro se le entregará al donador autografiado por el autor.

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Cada quien hace su lucha, pero creo que las diferencias en los montos para donar no dan lo suficiente porque estamos hablando de un escritor que no es conocido y que está empezando, y aunque esto es muy loable, su autógrafo difícilmente sea suficiente argumento para poner 5 mil pesos. Pero desde luego, esto es mi opinión personal del asunto y el lector puede verlo desde otra óptica que quizás sea más benévolo con la idea.

En cualquier caso, quien le interese ver más sobre esta página de crowdfunding, vea las referencias. Tal vez esto sea un esquema viable para algunos autores. Ojalá y el sueño de Fernando de ser escritor se convierta en realidad. ¡Mucha suerte!

Referencias: idea.me 

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