Bre Pettis

Bre Pettis, de 39 años, es el cerebro atrás de MakerBot Industries, la empresa que produce la impresora 3D más popular en el planeta. La última máquina de MakerBot, Replicator, es del tamaño de un pequeño horno de microondas. Recibe imágenes 3D de una computadora (a través de un programa gráfico que puede manipular las tres dimensiones) y las convierte en objetos reales fundiendo una tira de plástico que va creando la figura lentamente. En unocero.com ya dimos cuenta de esta impresora en un artículo pasado.

Pettis fundó MakerBot en 2009, especializándose en kits para impresoras 3D que las mismas personas que las compraban ensamblaban. Esto sin duda no es para cualquiera, porque a pesar de que las instrucciones son muy precisas, la cabeza de impresión (que es la que calienta la tira plástica), es muy delicada y cualquier cosa puede entonces salir mal, incluso siguiendo el instructivo. Hay pues un elemento de prueba de error. Sin embargo, ahora MakerBot vende impresoras 3D semiarmadas. El Replicator, la última máquina que vende la empresa, puede imprimir con diferentes tiras de plástico al mismo tiempo. Cuesta ‘sólo’ unos $1,749 dólares.

De acuerdo con Colin Butgereit, quien trabaja armando las máquinas de MakerBot, tarda aproximadamente unas 6 horas en ensamblar —a mano— un equipo completo. Sin embargo, para cualquiera que tenga menos experiencia, puede llevarle incluso días. Butgereit piensa que es el más rápido armador de impresoras MakerBot 3D en el mundo.

Tal vez parte del éxito de Pettis es que ha traído ‘la línea de ensamblaje’ a Brooklyn. Obviamente hay cierto sarcasmo e ironía en esto, pues Pettis no es precisamente un ‘titán de la industria’. Lo que ha hecho es montar un espacio en donde “nos gusta lo que hacemos y la pasamos bien”, como él ha dicho. “Tratamos a nuestros clientes como a nuestros amigos. Son las personas más geniales del mundo y les apoyamos creativamente con nuestros productos”, agrega. Mientras tanto, el piso de la ‘fábrica’ en donde se crean las impresoras 3D, la ‘BotCave’, parece un dormitorio de un estudiante más que una línea de producción. Sin embargo, este caos tiene su atractivo.

MakerBot ha vendido unas 10 mil máquinas de impresión 3D. Las impresoras tridimensionales pueden costar arriba de los 20 mil dólares, aunque, claro, estos últimos equipos son para prototipos de alta calidad. Las impresoras 3D de Pettis son para aficionados al cómputo, la electrónica y para quienes quieren generar prototipos tridimensionales, aunque no de muy alta calidad, pero que bien pueden servir de primera aproximación.

MakerBot ha recibido más de 10 millones de inversionistas y la empresa ha puesto a trabajar este dinero. Tal vez Bre Pettis sea la primera celebridad en este mundo de las impresoras 3D que apareció en el reporte Colbert en junio de 2011. Con un escáner láser de mano, capturó la imagen 3D de Stephen Colbert y la imprimió a través de su Replicator. Dice Bre: “ya no tenemos que confiarles a los chinos la producción de todos estas piezas de plástico. Ahora las podemos hacer a través de robots”.

Sin embargo, los grandes corporativos de la industria, como 3D Systems, un sistema comercial de impresión en 3D, ha decidido entrar al mercado miniatura de MakerBot, compitiendo con el Cubo, una impresora 3D que se ve más sofisticada que el Replicator y que cuesta unos $400 dólares menos. De acuerdo con Pettis, “estamos viendo el inicio de este mercado. En los círculos de la tecnología, la gente sabe de este tipo de impresoras y tal vez usted conozca a alguien que ya tiene la suya. El siguiente paso será ir a la casa del vecino para pedirle que imprima la manija de la puerta, por ejemplo. Eso podría pasar en un par de años. En unos 10, tener una MakerBot será tan común como tener un horno de microondas”, concluyó.

Fuente: Business Week

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