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La fotografía tiene una larga historia. La idea de capturar imágenes viene de incluso tiempos tan lejanos como los siglos V y IV AC. De acuerdo a la Wikipedia, entre los precursores se encuentran el filósofo chino Mo Di, los griegos Aristóteles y Euclides, que describieron una cámara oscura en los siglos mencionados. Fue sin embargo la química quien hallara las propiedades del nitrato de plata y el cloruro de plata. En 1694 Wilhelm Homberg describió el efecto fotoquímico que producía el oscurecimiento de algunos materiales en presencia de la luz.

Pero quizás el momento del nacimiento de la fotografía fue en 1839, cuando Daguerre, trabajando en solitario, mostró las primeras imágenes fotográficas (llamadas daguerrotipos), y que finalmente fue el catalizador para el desarrollo de este arte y esta técnica.

Primero fueron las imágenes en blanco y negro (estrictamente en tonos de gris), pero eventualmente se llegaría a tener fotografías a color. Sin embargo, por mucho tiempo lo único que había eran tonos de gris e incluso, aunque ya se filmaban películas (que no son otra cosa que una secuencia de imágenes que se transmiten al ojo en 24 cuadros por segundo (y en video a 30 cuadros por segundo)), estas eran en “blanco y negro”. Algunas cintas famosas fueron las películas de Chaplin, incluso aquellas como “El Gran Dictador”, “Casablanca”, “El Ciudadano Kane”, entre otras.

Para mucha gente, el color transmite mejor las vivencias que el blanco y negro, pero hay muchos ejemplos de fotógrafos y cineastas que han usado como recurso el blanco y negro para dar la atmósfera necesaria. Películas como “Sin City” o bien “La Lista de Schindler” son dos clásicos en ese sentido.

El problema es que las imágenes en tonos de grises, lo que llamamos “blanco y negro” pierden información sobre los colores reales de una imagen. De hecho, si se usan programas como Photoshop, encontraremos que cuando queremos pasar una imagen a tonos de gris, el sistema nos advertirá que perderemos información y ésta, en principio, no puede conservarse (aunque en Photoshop hay el “undo”, que nos permite deshacer los cambios si es que así lo deseamos).

Marina Amaral

Y tan se pierde la información de color que los esfuerzos por “colorizar” de forma automática las imágenes en blanco y negro a los colores que deberían tener, normalmente es imposible de hacer adecuadamente. Por ejemplo, consideremos la foto de un señor que viste un traje oscuro. Si la imagen está en blanco y negro, no hay forma de saber si se trata de un traje negro, gris oscuro o bien azul. No podemos saberlo o deducirlo de la imagen. Por ello, la colorización automática en general deja un feo sabor a la película transformada, la cual se ve como con colores pastel todo el tiempo. Para quien no sepa cuáles son los colores pastel, estos se definen como aquellos que dan la sensación de ser suaves. Se encuentran en la parte de la gama de un celeste más cerca del blanco. Frecuentemente, los colores con tonalidades pastel son usados para decorar sitios infantiles, ya que se cree que estos colores son poco fuertes, y que debido a su suavidad resultan tranquilizantes para los niños.

Entonces, ¿cómo recuperar el color de una imagen en blanco y negro? Marina Amaral (junto con Dan Jones), trabajan en esta idea y pronto sacará un libro llamado “The Colour of Time”, que es una nueva historia del mundo 1850-1960. Dice Marina: “Un día decidí combinar mi fascinación con la historia y mis habilidades usando Photoshop. Empecé a restaurar u poner color en fotos que originalmente estaban en blanco y negro, permitiendo a las personas ver la historia desde una nueva perspectiva más colorida. Cada foto pretende ser realista, reconociendo el valor detrás de cada una de ellas, respetando y preservando sus historias, prestando atención a los detalles finos y manteniendo su esencia original. Cada trabajo completo ha pasado por una profunda investigación y ha sido apoyada por la opinión de expertos en cada área particular de haber sido necesario para reproducir fielmente los colores originales y la atmósfera. Mi trabajo va desde retratos simples a imágenes complejas y detalladas, tomadas de varios períodos históricos cubriendo además un amplio rango de tópicos”.

Para poder recuperar los colores reales de las fotografías originalmente en blanco y negro, se debe investigar el momento histórico de la foto. Por ejemplo, probablemente se pueda colorizar correctamente algunas fotos de las películas en blanco y negro pues muchas veces se conservan en museos especializados los trajes y vestimentas de los actores en un momento dado. En el caso de las fotografías de la Segunda Guerra Mundial, seguramente hay museos que conservan los trajes de militares, de los soldados en la batalla y por ello, la reconstrucción es posible.

Así pues, el trabajo de Marina Amaral es muy interesante porque de alguna forma recupera el color perdido, la información que no se pudo capturar en las imágenes en blanco y negro. Sin duda, vale la pena echarle un vistazo a su portafolios.

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