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cocacola

Facebook es probablemente la red social más usada en el mundo. De hecho, hay que reconocer que el software que usan es muy interesante, pues a cada usuario le dan la página con sus contactos, con los comentarios y fotos de sus amigos, etcétera. Esto parece fácil, pero si pensamos que hay unos mil millones de usuarios, la cosa no debe ser fácil de programar y el manejo de bases de datos debe ser un verdadero reto.

Pero fuera de esto, creo que Facebook se está convirtiendo -al menos para los que vivimos en México- en algo cada vez más irrelevante y tonto. Por ejemplo, llegan modas a la red social en donde se ponen enlaces a videos con leyendas como estas: “Si crees que esos niños están jugando sin zapatos, no vas a creer la realidad atrás de ello” o peor aún “el video que hizo llorar a Australia”, “el video que conmocionó a todo un país”, etcétera. Si nos gana la curiosidad y le damos click a cualquiera de esos enlaces, en general no nos llevará a ningún video, sino a una página en donde tenemos que dar click en alguna región, o dar compartir en nuestra página de Facebook, o ambas cosas, antes de poder saciar nuestra curiosidad. Eso es una manera de algunos de obtener clicks, visitas a su página, lo cual supongo servirá para algo comercialmente. Hay gente que recibe dinero de los clicks que otros dan.

Pero la cosa no para ahí. Hay de pronto alguien que anuncia que quedan 75 iPads en una rifa y basta con dar “me gusta” para entrar en el sorteo. Quien quita y nos sacamos un iPad, ¿no? Desafortunadamente es otro sucio truco para hacerse de click. No hay tal rifa. No conozco nadie que se haya ganado un dispositivo -el que sea- así. Y sí, hay quien vive engañando descaradamente a otros.

Por supuesto que no faltan los artículos compartidos que malinforman, como aquellos que dicen que no se debe vacunar a los niños. O bien, un desconocido doctor de Sudamérica que dice que el VIH no produce el SIDA. Tampoco faltan los que ponen un artículo de la nueva medicina germánica, como si esto fuese la panacea universal, despreciando los cientos de años de medicina tradicional. Todo esto desinforma en muchísimas ocasiones y no promueve precisamente que la gente sepa más cosas.

Por otra parte, no faltan los fraudulentos mensajes de quienes quieren reclutar gente para su “network marketing”, un sistema piramidal en donde unos pocos se llevan el dinero de muchos que están buscando desesperadamente de hacerse de unos pesos más.

Y por si todo esto no fuera suficiente, Facebook se inunda de artículos que buscan inspirar temor. Todo puede ser peligroso: “no enciendas tu auto porque quizás un gatito se metió debajo del motor para no pasar frío”, “no calientes agua sola en un microondas, porque el fenómeno físico del sobrecalentamiento puede llevar al agua a saltar por motu propio a tu cara al sacar la taza del horno, dejándote quemaduras de segundo y tercer grado”, etcétera. Puras mentiras sin sustento alguno en el mejor de los casos.

Y  no olvidemos los miles de carteles indicando que la carne de McDonald’s es una porquería, que un cocinero ha enfrentado al gigante de las hamburguesas y con éxito, cuando la historia real no tiene nada que ver con esto y el cocinero es un vil farsante que se hizo publicidad. O bien, no consumamos coca cola porque contiene en 600 ml unas 11 cucharadas de azúcar. ¿Es en serio? ¿Pues de qué tamaño son las cucharadas? Nadie dice ni da datos confiables. Nomás ponemos esa información que alguien puso en una bonita imagen en donde supuestamente denuncia que la coca cola busca que nos convirtamos todos en diabéticos.

Y yo me pregunto entonces si queremos que esto sea Facebook. Porque el fenómeno que observo es que nadie se preocupa por investigar nada, por ver si lo que piensa compartir es de una fuente sólida, seria. No, eso no importa. Alarmemos a los demás después de haber leído que un oscuro ingeniero predice un sismo catastrófico en México -con un 98% de probabilidades- para los últimos tres meses del año 2013, en donde no pasó absolutamente nada, a todo esto. O bien, hablemos de que el H1N1 fue una farsa para mantener a la población con miedo, dándole estadísticas de mortandad que ni siquiera fueron ciertas, o peor aún, no se vacunen contra la influenza porque es un truco del gobierno mexicano para usar millones de vacunas prácticamente caducas que los gringos le vendieron al país, y así hasta la náusea.

Yo pienso que este no es le Facebook que hubiese querido. Creo que hay margen para todo, pero no en los volúmenes que estoy viendo. Lo que menos se ve en la red social es sensatez e inteligencia. Puedo entender que todos de pronto caigamos en las ganas de compartir información que nos parece verídica y relevante, pero el tamaño de las tonterías que ya se leen en Facebook es insultante. Por ello mismo, pienso reducir mi participación en la red social. La usaré para llevar cuenta de mis amigos, pero buscaré bloquear todas estas tonterías, aunque me quede con pocos contactos.

 

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