Mucha gente se sorprende que sepamos menos de la topografía del suelo marino que de la Luna, aunque ésta se encuentre a 300 mil kms de distancia. La razón de esto es simple: la Luna no está cubierta por océanos. Sin embargo, esto no quiere decir que se ignore el suelo marino. Nuevas investigaciones han desarrollado mapas de mucha más precisión del suelo marino, que los que se hicieron hace unos 20 años. El nuevo mapa ha hallado montañas que no se sabía que existían, dando nuevas pistas sobre la formación de los continentes.

La precisión del nuevo mapa se debe a los instrumentos de medición remotos usados, así como a datos de satélites. Estos vienen del CryoSat-2, de la Agencia Espacial Europea, el cual usualmente se ha enfocado a monitorear el volumen de hielo polar, pero que continuamente opera en océanos; así como de otro satélite -ahora de la NASA- el Jason-1, el cual estudia la gravedad terrestre. Los datos combinados de ambos satélites con los datos que se tienen a nivel de la Tierra han sido usados para desarrollar un modelo científico que permita medir las variaciones gravitacionales en el piso oceánico y por ende, saber cómo es éste.

Al final, el resultado es un mapa que revela detalles de montañas subacuáticas que alcanzan un kilómetro o más a partir del piso océanico, dando a los geofísicos nuevas herramientas para analizar los océanos y la tectónica de placas, inclusive. «La clase de cosas que se pueden ver claramente son montañas abisales, las cuales son la forma más común en el planeta», dice David Sandwell, líder del estudio y profesor en el Ida M. Green Institute of Geophysics and Planetary Physics (IGPP) y del Scripps Institution of Oceanography.

El mapa ha revelado por vez primera las nuevas conexiones entre Sudamérica y África, entre muchos otros detalles. «Uno de los usos más importantes es el campo gravitacional marino que ha mejorado en un 80% los estimados de profundidad del piso marino», dijo el científico en el reporte.

Una buena noticia es que en la nueva versión de Google Ocean’s maps, aparecerá este nuevo mapa, lo cual será una herramienta de investigación más precisa.

Referencias:

Scripps Institution of Oceanography