Los dispositivos móviles serán (o ya son), algo cotidiano. Los teléfonos inteligentes serán cada vez más accesibles y esto conlleva una dificultad: estos equipos usan energía eléctrica, generalmente disponible en una batería recargable dentro del teléfono, que le da una autonomía de unas 3 horas, quizás un poco más, o un poco menos. Normalmente cuando nos vamos a dormir ponemos el teléfono a cargar para el día siguiente, pero esto a veces no es suficiente. Puede pasarnos que usemos mucho el celular y de pronto nos quedemos sin energía, sin batería.

Las compañías que hacen equipo electrónico saben que la energía con la cual alimentan sus dispositivos es un asunto crítico e intentan hacer pilas cada vez más pequeñas pero que tengan más carga disponible. Con ello se presenta un segundo problema: el tiempo de recarga, que en ocasiones puede ser de un par de horas. Parece ser pues que se está en un círculo vicioso: más energía en la batería, más tiempo para cargarla. No parece que podamos zafarnos de esta dificultad.

Pero ocurre que una estudiante de 18 años, del Estado de California, Eesha Khare, inventó un supercondensador que puede recargar las baterías de los teléfonos celulares en unos 20 segundos. Khare viajó desde su hogar en California hasta Phoenix, la semana pasada, para la Feria Internacional de Ciencia e Ingeniería Intel, donde su invención fue galardonada como una de los dos ganadores de los Premios Científico Joven.

El premio fue de 50,000 dólares y la estudiante de preparatoria no podía creerlo. He aquí sus declaraciones: ““Estoy aturdida. No puedo creer que esto haya pasado”. Con el premio Eesha se pagará los estudios en Harvard, que iniciará el siguiente otoño.

El otro ganador de un Premio Científico Joven junto con Khare fue Henry Lin de Shreveport, Louisiana, quien recibió un premio también de 50,000 dólares por “simular miles de cúmulos de galaxias”que permitirá a los científicos “entender mejor los misterios de la astrofísica: materia oscura, energía oscura, y el balance del calentamiento y enfriamiento en los objetos más masivos del universo”, de acuerdo al comunicado de Intel.

El primer premio en la feria fue otorgado a Ionut Budisteanu de 19 años, de Rumania, quien utilizó “inteligencia artificial para crear un modelo viable para un automóvil de bajo costo que se maneja solo”. Recibió el Premio Gordon E. Moore el creador de la Ley de Moore), nombrado en honor del cofundador de Intel, que incluye un premio de 75,000 dólares.

Referencias:

Huffington Post