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¿Quién podría ser la siguiente BlackBerry?

Javier Matuk hace un recuento de la inesperada caída de la empresa y nos hace reflexionar sobre quién podría ser el siguiente gigante en caer.

Épocas doradas. El sueño de muchos. La realidad de pocos. BlackBerry, la marca estrella de la canadiense Research in Motion era, sin duda alguna, admirable. En pocos años se logró colocar como el non plus ultra de la movilidad. Su reinado duró un poco menos de 9 años, desde el año 2000. BlackBerry era sinónimo de éxito.

Una vez que lanzaron sus modelos más para “millenials”, el crecimiento fue exponencial. Y es que alguna vez fue una marca enfocada a empresas y gente de negocios, sin embargo, entendieron que el mercado masivo -o la base de la pirámide- es donde está el verdadero dinero.

La línea Curve, que incluía una simple cámara, era el éxito absoluto entre los chavos, que tenían, por fin, su propio BlackBerry Messenger a un precio razonable.

Vaya, para que me entiendas, WhatsApp hizo su aparición en aquellos años y, la verdad, se veía como un sistema inútil, teniendo el “mensajero oficial” de la canadiense.

Los equipos eran lo suficientemente “bonitos” como para tenerlos en la mano o cerca de nosotros, pero nunca ganarían un concurso de ergonomía. De hecho, después de largas jornadas de escribir en el diminuto teclado, sí dolían las manos. Pero no importaba. Estábamos comunicados en todo momento y en cualquier lugar, al instante.

Incluso, la telefónica que los introdujo a México, Telcel, ofrecía un “paquete de roaming” que costaba algo así como 50 pesos por día y te permitía tener Messenger en diferentes países. ¡Era un absoluto regalo! Así es que salías de viaje y seguías comunicado.

¿Qué pasó? Nadie lo sabe y todos lo saben. Por un lado, era una empresa que tenía dos CEOs, es decir, dos personas que se tenían que poner de acuerdo en todo y eso, seguro, fue motivo de algunos problemas y, sobre todo, tal vez lentitud a la hora de tomar decisiones.

Una de ellas, precisamente, fue seguir evolucionando rápidamente en el hardware y sobre todo el software. En aquellos tiempos ya existía el iPhone de Apple, pero al principio nadie le hacía mucho caso (no tenía BlackBerry Messenger, por lo que no podías “chatear” con tus amigos). Los primeros teléfonos con Android eran espantosos, sin aplicaciones y muy lentos. El panorama apuntaba a que tendríamos BlackBerry por muchos años más.

Y no. No fue así. Nunca lograron cambiar exitosamente de versión de sistema operativo, se tardaron mucho, mas de dos años que en aquellos tiempos era una eternidad para el mercado. Así es que se lo tomaron con calma y a su tiempo y ritmo decidieron sacar sus siguientes productos, intentando dejar atrás el teclado “físico” que tanto bien les había hecho a ellos pero que, la industria, rápidamente desplazaría por los “todo pantalla”, comandados por el modelo de diseño que todos copiaron: iPhone de Apple.

Android seguía evolucionando rápidamente, con teléfonos cada vez mejores de “pantalla completa”, es decir, sin el famoso teclado físico y por su lado, Apple también ofrecería la siguiente versión del icónico iPhone. ¿Y BlackBerry? Ya nadie le hacía caso, porque, además, nunca quisieron bajar el precio de sus equipos y siempre fue considerado como “caro” (algo así como lo que le pasa al iPhone todavía).

Lo siguiente fue una rápida enfermedad con complicaciones y finalmente la muerte. Recuerdo que me invitaban a sus convenciones anuales, que hacían en Orlando, Florida, donde ocupaban no uno, sino dos resorts con miles de invitados. Derrochaban dinero porque lo tenían.

La última vez que fui a un evento de ellos fue en un pequeño bar en Toronto, la ciudad que los vio nacer, ya con otra estructura, otro CEO y muchos cambios. La “BlackBerry Passport” fue el último de los errores que necesitaron experimentar para finalmente aceptar y entender que tenían todo y lo perdieron. ¿Hay un solo culpable? No creo, pero el mercado y la sed de tecnología que de repente surgió por la posibilidad de tener una computadora con Internet en el teléfono, fue lo que obligó a mirar hacia otras partes.

Y, por supuesto, Apple y su archi-recontra rival a muerte: Android (Google). Apple con su status y acostumbrada calidad de productos, conquistó de inmediato la categoría imponiendo estándares, pero no conquisto el mercado en términos de volumen, ya que precisamente la gratuidad de Android y los poderosos fabricantes asiáticos han hecho que el negocio esté fragmentado.

En los primeros lugares la coreana Samsung, la china Huawei, Apple y un largo etcétera. ¿Podría alguna de estas ser la siguiente “BlackBerry”? Suena hoy a un disparate, después de todo, los mercados tienen inercias que siguen moviéndose y no hay “paros de golpe”.

Sin embargo, nadie está exento de sufrir una catástrofe, no reaccionar rápido a las necesidades de los clientes y, por supuesto, otras firmas están más que listas para ocupar los primeros lugares en producción y ventas. ¿Qué opinas? ¿Habrá una siguiente historia de éxito y fracaso como BlackBerry? ¿Cuándo? ¿Cuál?

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