Hoy en día es fácil engañar a cualquiera, sobre todo en lo que se refiere a videos o fotografías que muestran una cosa que parece cierta 100% pero que si se analiza un poco, resulta falsa. Muchas veces suponemos que los videos o fotos que vemos fueron tomadas directamente desde la cámara y que no hay manipulación alguna. Por ejemplo, está en las redes sociales, desde hace tiempo, un video de un «ángel» que salva a un motociclista. la escena está tomada por una cámara de seguridad, o al menos eso nos quieren hacer creer a partir de que en la imagen se ven números, la línea de tiempo, etcétera.

Este es el video al que me refiero, que por cierto, no hay ningún ángel salvador.

Se trata de un anuncio de un juego de video chino llamado Zhu Xeian 2. Y lo curioso del asunto es que en lugar de investigar al respecto, teniendo a Google en la punta de los dedos, vemos que la gente tiende a creer y ya, sin preguntarse nada más.

Esto mismo ocurre con los videos de las supuestas naves extraterrestres que nos visitan a diario y a todas horas. Curiosamente no tenemos en casi 70 años del fenómeno OVNI, ni un solo tornillo de una nave que no sea de nuestro planeta, pero queremos creer y no nos preguntamos nada. Así han salido personajes como un tal Dr. Jonathan Reed, que un día aciago en su vida vio un platillo volador, peleó con el extraterrestre -que aparentemente murió- y se quedó con un brazalete que podía tele-transportarlo. Aquí Maussán lo presentó en la televisión y desde luego, jamás pudo el gringo ése demostrar que el supuesto brazalete funcionaba. He aquí el video de esta experiencia:

Y bueno, qué decir de Maussán, que se la pasa engañando a todos los que puede con ridículas pruebas que se invalidan un día sí y otro también.

Pero más allá de estas farsas mediáticas, lo que parece importar es el fenómeno viral que promueven. El video del dizque ángel tiene más de 4 millones de vistas. Y supongo que la idea es que se sigan viendo esos videos para que YouTube le pague a quienes los han puesto. No lo sé. Tal vez es simplemente pasar a la «fama» de Internet, tener sus 15 minutos como decía Warhol y listo, a otra cosa.

De hecho, toda esta reflexión parte de un video de un chico que confía en que su teléfono celular puede estar protegido por una cubierta. Enfrente de la cámara toma el teléfono, lo tapa con la cubierta mencionada. Lo pone en una mesa y le da un par de martillazos. Destapa la tapa protectora y se encuentra con la pantalla de su teléfono hecha añicos.

Muchos han dudado de que el video sea real. En el momento que el chico deja el teléfono sobre la mesa, la cámara se mueve hacia arriba, sin razón aparentemente, cuando el protagonista toma el martillo. En ese momento se pudo haber hecho el cambio y poner rápidamente otro teléfono ya roto para mostrar el efecto de los martillazos. Y si vamos más allá, la reacción del chico al ver la pantalla rota no parece ser sorpresiva ni creíble. Y bueno, parece real pero en la opinión de muchos es absolutamente falso.

Pero véanlo por ustedes mismos y decidan. ¿Lo ven realista o falso?

Yo creo que hoy día, con toda la manipulación digital que puede hacerse, hace imprescindible no creerse nada así nada más porque sí, por las ganas de creer.

Referencias:

Gizmodo