Hay muchos lenguajes de programación, desde los que se denominan de «propósito general» hasta aquellos que están diseñados con un propósito en particular. Por ejemplo, podemos pensar en C como un lenguaje de uso general y PicBasic como una versión de Basic para ser usada en ciertos microcontroladores, lo cual define claramente para qué puede ser usado. Pero hay lenguajes de programación que tienen muchos años (desde los años 50s), que se niegan a desaparecer y que incluso se siguen usando en ciertos ambientes.

El primero que podemos nombrar es ALGOL, que toma su nombre de «algorithmic language», creado por un grupo de científicos estadounidenses y europeos. Su mayor popularidad fue entre 1958 a 1968 y aunque no se usa estrictamente como en esos años, lenguajes basados en ALGOL siguen teniendo cierta popularidad. En este caso hablamos entonces de Pascal, creado en 1968 pero que tomó nuevas formas al implementarse en las computadoras personales como Turbo Pascal o en la Apple II como el Pascal USD (de la Universidad de San Diego). El creador fue Niklaus Wirth, un científico suizo y su principal motivación fue crear un lenguaje que sirviese para aprender la disciplina de la programación.

Tenemos también COBOL, que toma su nombre de «Common Business-Oriented Language». Entre los que diseñaron este lenguaje está Grace Hopper, una de las primeras mujeres en el ámbito del cómputo y la que acuñó la palabra «bug» cuando halló que en un circuito de la computadora donde trabajaba, no funcionaba porque había un insecto muerto que de alguna manera provocaba una dificultad. COBOL se usó entre los años 1960 y 1980 y muchísimas empresas, como los bancos, lo usaban sistemáticamente. A pesar de que se escucha poco de este lenguaje, hay una muy buena cantidad de código que bien se puede seguir usando. COBOL sin duda no está muerto aunque en general no escuchemos del mismo.

Tenemos también a LISP (LISt Processing), un lenguaje creado por John McCarthy y que se desarrolló antes del año 1960 para el trabajo en la entonces novedosa ciencia de la inteligencia artificial. Se escucha poco de LISP en los ámbitos comerciales, pero en lo que se refiere a la parte académica, LISP sigue siendo uno de los lenguajes más importantes en el desarrollo de la IA.

PL/1 («Programming Language One.») es otro lenguaje, creado por un comité de IBM, el cual se usó en los años 70s. Fue muy popular pues IBM lo utilizabas en sus máquinas System/360 que se usaban en multitud de centros tanto comerciales como académicos. Se supone que la intención era substituir a FORTRAN y a COBOL. Aunque la comunidad de programadores tiene opiniones encontradas sobre PL/1, IBM sigue dando soporte al mismo, y de hecho, acaba de liberar una nueva versión que permite interactuar con del código web.

Otro lenguaje que a muchos nos pueden parecer extraño es APL, «A Programming Language», inventado por Ken Iverson en los años 60s. Se usó en general para trabajar con matemáticas aplicadas. Tiene una sintaxis muy clara y es extremadamente simple. El problema con APL es que usa las letras griegas y otros símbolos oscuros así como combinación especial de teclas. Se lee para colmo de derecha a izquierda, como el hebreo. Hoy en día este lenguaje sea tal vez el que poco a poco deje finalmente de usarse.

Uno de los lenguajes que, a pesar de haber sido creado en 1957, mantiene su popularidad es FORTRAN (FORmula TRANslator). Su inventor es John Backus -sí, el mismo de la forma Bckus Naus- y lo hizo para precisamente su trabajo en IBM. FORTRAN se reconoced como el primer lenguaje que se parece de alguna manera a hablar una especie de inglés «primitivo», «vago», para expresar las ideas en programación. El compilador tardó más de dos años en escribirse. Hoy en día se usa en el ambiente académico, entre físicos, ingenieros y matemáticos, porque hay mucho código escrito para los problemas en estos nichos y además, porque maneja los números imaginarios con soltura.

ADA, por su parte, es un lenguaje creado en los años 80s y su nombre es en honor a la quien dicen es la primera programadora mujer, Ada Lovelace, que ayudó al desarrollo de la máquina analítica de Babbage. Su inventor es Jean Ichbian y fue muy usado en el control de tráfico aéreo y en la milicia.

Finalmente tenemos LOGO, un lenguaje de 1967 creado en el MIT por Seymour Papert, Wally Feurzeig y un grupo de investigadores del laboratorio de IA de dicha universidad. Sus mejores años fueron la década de los 70s. LOGO, que es una derivación de LISP, tiene como objetivo enseñar a los chicos a programar y para ello introdujo la idea de una tortuga que se controla en base a comandos. Hoy en día hay diferentes versiones d LOGO; muchas de ellas en ambientes como Arduino, para hacer la combinación de una programación sencilla en el entorno robótico.

Referencias:

Bloomberg