Se supone que las Chromebooks buscan que los usuarios usen sus computadoras basadas en Chrome OS, un sistema operativo que no corre nativamente en cada computadora, sino que el sistema reside en alguna parte de Internet, y en donde los usuarios pueden correr aplicaciones como procesadores de texto, hojas de cálculo, programas de presentaciones, juegos, etcétera. La idea -al menos para mí- es tener una terminal «tonta» como computadora y acceder a la información, a los datos, a los programas, que residen en la red de redes.

Esto podría suponer una ventaja, la que es que los datos estarían accesibles siempre (claro, si el usuario decide guardarlos en la nube), o mejor aún, que no tendría que usar el almacenamiento de su propia computadora para guardar los programas que hacen que su sistema funcione. Todo en la red. No suena mala idea, ¿verdad?

Pues bien, ahora alguien desde hace tiempo ha hallado la manera de instalar Linux en las Chromebooks, pero ahora a través de una nueva extensión de Chrome, la que puede correr este sistema operativo dentro de una ventana, sin tener que estar cambiando de un sistema a otro.

La extensión, llamada «Integración Crouton», requiere habilitar el modo de desarrollador e instalar Crouton, pero permite correr mucho más fácilmente Linux en una ventana en lugar de usar todo el escritorio. Si usted decide instalar Crouton, el proceso para correr este sistema operativo en una ventana es fácil y está detallado en el perfil de François Beafort en Google+. Si no lo ha instalado aún, puede ver la siguiente referencia.

La realidad es que me parece interesante el esfuerzo de tener Linux en la Chromebook, pero… ¿no se trataba de que el sistema operativo ya no residiera en la propia computadora? Quizás se me está escapando algo en este sentido.

Referencias:

LifeHacker

Google