La astronomía ha cambiado radicalmente con los años. De los telescopios ópticos, que observaron lo que pasaba fuera del planeta, a los radiotelescopios, que permiten trabajar en otras frecuencias y no sólo en el espectro visible. Pero hay aún más: la idea de crear un arreglo de radiotelescopios de baja frecuencia en la Comunidad Europea, utilizando para esto antenas de tecnología barata y el poder de procesamiento de las supercomputadoras, para transformarse así en un gigantesco megatelescopio, que absorbe las ondas de radio de todo el cielo.

El siguiente video explica los conceptos más importantes de esto.

Por mucho tiempo, la astronomía se centró alrededor de lo que podíamos ver con nuestros maravillosos sensores llamados ojos. Pero en los últimos cincuenta años, la habilidad de escudriñar en el espacio usando ondas de radio, radiación ultravioleta e infrarroja, así como rayos X y rayos gamma, nos han dado una inesperada fuente de información sobre la naturaleza e historia del Universo, el cual nos ha mostrado un zoológico cósmico de objetos extraños y exóticos. Ahora lo que se busca hacer es explorar las frecuencias más bajas de las ondas de radio, que son las que tienen menor energía del espectro accesible desde la Tierra. De hecho, cabe añadir que los astrónomos no escuchan realmente las señales, sino que las convierten en datos e imágenes.

Con esto en mente, con más “resolución” que cualquier otro telescopio, el arreglo de 1500 km LOFAR abrirá la frontera a un amplio rango de estudios de astrofísica, incluyendo el de los rayos cósmicos de ultra alta energía, magnetismo cósmico y la Época de Reionización.

El mes pasado, usando señales de la nueva estación LOFAR, se pudieron generar las primeras “imágenes” radiales. Las imágenes son del quasar 3C196 (un agujero negro en una galaxia distante, mi querido Darth Vader), que fue tomada por la red gigantesca de antenas, la cual es de casi 1000 kms de ancho, diez veces más grande que el arreglo de antenas original de Holanda, haciendo que éste, el de LOFAR, sea el radiotelescopio más grande en el mundo. LOFAR  contribuirá también a la preparación del Reino Unido y de Europa, en la siguiente generación global de radiotelescopios, el arreglo de un kilómetro cuadrado (SKA).

Esto es fantástico“, dice el profesor Rob Fender. “Combinar las señales de LOFAR es de una importancia fundamental. Por primera vez, desde los arreglo de telescopios LOFAR en Holanda, Francia, Alemania y el Reino Unido, se han podido combinar con éxito en la supercomputadora LOFAR BlueGene/P que está en Holanda. La conexión entre el telescopio de Chilbolton y la supercomputadora requiere de una velocidad de Internet de unos 10 gigabits por segundo -algo así como 1000 veces el ancho de banda que se tiene para el consumidor final“. Pero no hay que sorprenderse. Éste es el ancho de banda que se necesita cuando se está descargando “archivos“, información desde el cosmos.

Fuente: MotherBoard

Enlaces Patrocinados
Comentarios