Gato cómpliceUn asesino en Inglaterra fue atrapado con la colaboración de su gato; este es el primer caso reportado en Reino Unido en el que se utiliza el ADN de un gato para identificar a su dueño como un criminal. Para todos los que creen que los gatos son terribles, malvados y que siempre están conspirando en contra de su propio dueño, este incidente podría ser un argumento válido.

En julio de 2012 se reportó el hallazgo de los restos destrozados de David Guy abandonados en una playa. La policía local siguió el caso y realizó varias investigaciones para encontrar al culpable; una de ellas involucró al gato del alegado asesino, David Hidler. Cuando el cuerpo de Guy fue encontrado, habían ocho pelos de gato alrededor de él, así que se decidió examinarlos.

Los pelos del gato fueron enviados a California para ser analizados y se determinó que podían pertenecer a la mascota de Hidler, pues los resultados confirmaron que Tinker –el cómplice felino– no era ninguno de los gatos registrados en la base de datos estadounidense. Claro que la investigación no valía mucho con eso, así que la policía decidió ver si el código genético de Tinker era igual de raro en Inglaterra que en Estados Unidos.

Jon Wetton, el científico que creó la base de datos de ADN de gatos del Reino Unido, le explicó a Daily Mail UK la situación. “La policía de Hampshire quería conocer qué tan exacta era la combinación. Les expliqué que eso sólo podría ser determinado con una base de datos de los gatos británicos.” Después de eso, se consiguieron 152 muestras de ADN de una compañía que analiza sangre para los veterinarios y sólo tres de ellas podían pertenecer al gato que se buscaba.

Estados Unidos y Canadá ya habían usado antes el pelo de los gatos para resolver casos, pero no había una base de datos en sí. Para los amantes de estos animales, hay que aclarar que ellos no son los únicos “desgraciados” que pueden revelar la identidad de su dueño asesino, pues hace tiempo, Wetton creó una base de datos de perros mientras trabajaba para el servicio forense.

Después del debido proceso jurídico, Hidler fue encontrado culpable y sentenciado a prisión. Aunque Tinker no tuvo todo que ver en el caso, su pelo sí fue una prueba más para inculpar al dueño. Wetton tiene muchas esperanzas en que su base de datos continúe siendo de utilidad. “Esta es la primera vez que el ADN de un gato es utilizado en un juicio criminal del Reino Unido. Ahora esperamos publicar la base de datos para que pueda ser utilizada en futuras investigaciones criminales.”

Referencia: Daily Mail UK

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