Siempre he pensado que para mucha gente el iPhone es el “oscuro objeto del deseo”. Cuando se anunció la primera vez en México, junto con el costo de este dispositivo, era tan alta la cantidad a pagar que alguien hizo una página para que la gente entrara y apoyara la petición de que la empresa telefónica que lo vendía, bajara el precio.

Por supuesto que eso no ocurrió, pero el hecho habla por sí mismo. Para muchas personas un iPhone es un objeto que les da prestigio, seguridad, categoría o qué sé yo.

Apple por su parte cada cierto tiempo saca una nueva versión de su popular teléfono y claramente espera que sus asiduos clientes y fanáticos compren la nueva versión.

Sin embargo, parece ser que algo está pasando: o las novedades tecnológicas no resultan ya tan interesantes o bien la gente se está cansando de esperar una nueva revolución como cuando -efectivamente- nació el iPhone.

Por ejemplo, en China, las ventas del último iPhone no han sido muy halagüeñas. Y más aún, los chinos parecen no interesarse por un producto que realmente ya no ofrece esas grandes novedades y que equivale además a una actualización que es costosa.

Por ello, los propietarios de los teléfonos iPhone en China están dando sus modelos para que se les haga un cambio cosmético y que parezcan iPhone 7, aunque sea solamente un cambio de “gabinete” y no en la electrónica del teléfono.

Esto, evidentemente, es mucho menos costoso y así quien actúe de esa manera, podrá “presumir” su “nuevo” iPhone 7 cuando bien podría ser una versión anterior.

Hay sitios en línea que ofrecen este tipo de kits, con cámaras falsas e incluso conectores que esconden la entrada de audífonos con lo que los iPhone 6 o 6s parecerán ser la versión 7. Las tiendas en línea Alibaba y Taobao venden estos “kits” que permiten transformar los viejos teléfonos en el flamante iPhone 7.

Referencias: TechEye 

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