Con los brincos que ha dado la tecnología en los últimos treinta años, puede resultar sensato imaginar que el viaje interestelar, podría ser una realidad no muy distante. Esto hasta que entre en la fórmula, la cantidad de energía requerida para lograr dichos viajes.

Marc Millis, quien encabezara en la NASA el Proyecto de Innovación en la Física de Propulsión, se dio a la tarea de predecir cuando ocurrirían los primeros viajes interestelares, extrapolando al futuro la tasa de crecimiento de la energía que la humanidad tiene disponible para sus uso, y observando la cantidad de energía que Estados Unidos ha usado para lanzar el transbordador durante los últimos 30 años, cómo una fracción del total de la energía disponible en E.U.

¿El resultado? Los primeros viajes interestelares no sucederán por lo menos, antes de 200 años. Sus cálculos están hechos basados en dos tipos de misiones, la primera es una colonia humana de 500 personas en un viaje de ida a lo desconocido. Millis asume que la misión necesitará de 50 toneladas por persona y cada una de ellas requerirá de 1000 Watts, equivalente al consumo normal de las personas en EU durante 2007. Resultando en alrededor de 10^18 Joules para la propulsión del cohete, comparado con los 10^13 Joules para lanzar el transbordador actual.

La segunda misión es lanzar un sonda no tripulada hacia Alfa Centauri, la cual duraría 75 años. La distancia es de 4.3 años luz, y de los 75 años que duraría la misión 71 son de viaje y cuatro lo que tardaría la información en llegar a la tierra una vez que la sonda arribe a su destino. En este escenario se esta tomando en cuenta que la sonda no pasara sobre Alfa Centauri, si no se frenará al llegar a ella para la recolección de datos.

Dado esto, la sonda necesitará dos impulsos, el inicial de aceleración y el segundo para desacelerar una vez que haya llegado al destino. Así que a pesar de que la sonda es de menor tamaño en comparación a la nave espacial que lleva la colonia, requerirá de más energía, 10^19 Joules.

Extrapolando, Marc Mills cree que la nave colonial no podrá ser lanzada hasta alrededor del año 2200 y la sonda hasta el 2500. Lo que nos deja por ahora, con solo soñar en poder juntar el dinero para un viaje turístico a la Estación Espacial Internacional.

Pueden leer a detalle el documento en arxiv.org (formato PDF).

Fuente Technologyreview vía Popsci

Foto NASA

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