Activa las notificaciones para estar al tanto de lo más nuevo en tecnología.

dish

Este miércoles pasado muchas estaciones terrenas escuchaban a la sonda Mars Express, ayudados por las estaciones de la red JIVE. Pero los profesionales no eran los únicos que escuchaban. Bertrand Pinel (F5PL) cerca de Castelnaudary, Francia, usaba su disco de 3.5 m para captar las señales de la sonda.

La señal del Mars Express, grabada por Bertrand, muestra exactamente lo que nuestros oídos escucharían si fuésemos sensibles a la banda X de radio usada por la sonda. Hay escondidas en este tono, ligeras variaciones que son causadas por la presencia de la luna marciana Phobos. Los científicos encargados del Mars Express trabajan para extraer esto de las grabaciones de las estaciones terrenas profesionales, que tienen el poder de detectar las variaciones más finas.

En la grabación de Bertrand, que puede escucharse aquí ocurre presumiblemente cuando la sonda gira hacia Phobos y se considera que la señal fue generada por el transmisor del Mars Express, que no es más poderoso que un foco común y corriente. Esta casi inaudible señal recorrió 100 millones de kilómetros y fue capturada por Bertrand en su disco de 3.5 m, toda una hazaña.

mars_expressLa grabación de la sonda va de un tono alto a un bajo debido a que al momento de la captura de la misma, el Mars Express estaba viajando a una velocidad de 39,000 km/hr, alejándose de la tierra. La aceleración es la causante en el cambio de tono. En términos generales, esto ocurre porque se presenta el efecto Doppler, que es exactamente la razón por la cual la sirena de una ambulancia cambia de tono cuando se aleja de uno.

En el audio, el tono del Mars Express cambia de bajo a alto, porque Bertrand estaba moviendo el receptor para localizar la frecuencia de la sonda en la medida que era influenciada por el efecto Doppler. Esto es lo mismo que hacemos cuando queremos re-localizar una estación de radio en casa.

La estación terrena de Bertrand, en Francia (ver foto), fue construida por sus propios medios e inversión, pero el equipo que él opera es similar al que usan las estaciones terrenas profesionales. Hay una comunidad de científicos amateur en toda la Tierra que han construido estaciones para escuchar a las naves que han sido enviadas más allá del sistema solar. Y aunque las antenas parabólicas no son lo suficientemente grandes para capturar datos enviados por dichas sondas, pueden escuchar los murmullos de algunas que siguen transmitiendo mucho más allá de la Tierra.

De acuerdo al propio Bertrand, la antena es la llave del éxito además que se necesitan muchas horas para mejorar la calidad de la señal. El disco de 3.5 m es de una vieja estación terrena CNES cerca de Toulouse, la cual fue decomisada hace muchos años y era usada como un enlace de 12 GHz para un satélite de France Telecom. La mayoría del equipo fue conseguido como descontinuado, como un analizador de redes HP y un analizador de espectro, así como 2 relojes atómicos de Rubidio.

Fuente: ESA

Desde la Red…
Comentarios