Quien estudie inteligencia artificial, psicología o neurociencias sabrá de Hubel y Wiesel, pues ellos son los que descubrieron la manera en que las neuronas actúan como un detector de características y dio entonces con el primer entendimiento sobre cómo trabaja el cerebro. En 1958 no se tenía siquiera idea de cómo trabajaban las neuronas. Se sabía cómo una sola neurona respondía a la entrada de señales, pero no pasaba nada hasta que se llegaba al umbral y entonces se lanzaba un tren de pulsos. Lo que no sabíamos era cómo las neuronas podían trabajar juntas para procesar información.

Los neurofisiólogos, Torsten Wiesel y David Humel decidieron entonces hallar cómo es que las neuronas se organizaban. Pusieron electrodos muy finos en los nervios ópticos de un gato y le mostraron al animal un punto negro que se movía en una pantalla mientras grababan los impulsos que venían de las neuronas. Sin importar qué tanto buscaban, no hallaban nada. Pero entonces una de las diapositivas del proyector con el punto se movió fuera del marco de la pantalla y las neuronas del gato empezaron a responder. Hallaron entonces un detector simple de movimiento de bordes.

El descubrimiento indicó que las primeras neuronas en la corteza visual no responden a un estímulo complejo como un punto negro, pero sí a características simples como los bordes. Ellos probaron y descubrieron que las neuronas simples, cuando se disparan en una línea en un ángulo en particular, estaban presente en el campo visual y las neuronas complejas que se disparaban cuando una línea se movía en un ángulo. Fue claro entonces que había una jerarquía de características, desde las más simples hasta las más complejas que son extraídas cuando el sistema neuronal procesa la información.

Puede parecernos obvio hoy día, pero en ese tiempo fue la primera vez que se observó cómo las redes de neuronas procesan los datos. Si uno ve a las redes neuronales artificiales de hoy día, parece que aprenden capas de características que se van incrementando en sofisticación en la medida que nos movemos en las capas.

Hubel y Wiesel refinaron el mapa de la corteza visual y descubrieron que estaba organizada en columnas angostas de células, organizadas por la dominancia del ojo y su orientación. También estudiaron a los animales recién nacidos y encontraron que estas estructuras ya estaban en su lugar, es decir, los circuitos neuronales ya estaban pre-alambrados, por decirlo de alguna manera, para las respuestas más básicas.

A Hubel y Wiesel se les premió con el Nobel en 1981 por sus trabajos en la dominancia ocular, la cual ha tenido aplicaciones directas en niños con problemas visuales. Ahora, en el 2015 se les otorga el Premio Ganso Dorado, el cual se estableció en el 2012 como una especie de antídoto del Premio Borrego Dorado, que se otorga por gastar los fondos federales sin sentido. Muchos experimentos científicos, los cuales parecen no tener ninguna aplicación práctica, han sido objeto de este último premio. El premio Ganso Dorado es por otra parte, un galardón que se da a los casos en donde, por el contrario, el gasto del dinero ha sido fructífero a la larga.

Referencias:

2015: Neuroplasticity