Los balones de futbol americano de la NFL, los oficiales, se hacen a mano por una compañía en Chicago llamada Wilson Sporting Goods.  Los balones tienen típicamente un tamaño de 11 a 11.5 pulgadas en longitud y pesan entre 14 y 15 onzas en promedio. Originalmente se usaba piel de cerdo pero hoy en día se usa piel de vaca o hule vulcanizado. Pero más allá de estos detalles técnicos, ahora se está buscando poder monitorear las trayectorias del balón en cada uno de los juegos. La idea es llevar cuenta de la posición del balón incluso en un espacio de tres dimensiones.

La idea de poner un circuito embebido en cada balón es algo factible, y esto permitiría llevar la cuenta de dónde está el balón en cada momento del partido.  En una investigación desarrollada y probada en el Estado de North Carolina y la Universidad Carnegie Mellon, con patrocinio de Disney (quien es el propietario de ESPN), los investigadores lograron monitorear la trayectoria del balón usando campos magnéticos. Esta idea surgió del hecho de que en el futrbol americano muchas veces el balón queda escondido entre los jugadores, por lo cual la solución de monitorear los balones con cámaras de video, no era satisfactorio.

La pregunta ahora es si la NFL aceptará este tipo de sistemas. Ya tienen repetición instantánea integrada en el juego y ya para este 2014, los equipos tendrán tablets de Microsoft en los costados del estadio, que son usados por entrenadores y árbitros para los análisis del juego. Sin embargo, se sigue usanedo el anticuado método de las cadenas para saber si ya se llegó al primero y diez, técnica que empezó a usarse en 1907.

Parece que la solución bien puede ser usar este nuevo sistema en los partidos colegiales, con la esperanza que agarre momentum y entonces la NFL decida usar esta implementación.

Referencias:

HackADay