El título de esta nota quizá resulte pretencioso. Sin embargo, los invito a leer esta reflexión inusualmente larga pero que refleja mi visión del potencial que tiene Android y Google de estar presentes en la mayoría de las plataformas móviles. Y no estoy hablando sólo de teléfonos celulares.  No se desanime, léala hasta el final!.

Bien, todo comienza de la siguiente manera. A principios del 2010, Google, dio dos avisos importantes. Uno fue en público y toda la prensa se abalanzó sobre él. El otro, en cambio, fue mucho más sutil.

La primera noticia fue que la compañía “por fin” pondría a la venta un teléfono con una versión pura de Android diseñado íntegramente por Google. HTC fue seleccionada para fabricar el equipo que, en mi opinión, fue un muy buen resultado: El Nexus One.

¿El problema? Su antena estaba diseñada para funcionar en la única red HSPA 1700/2100 en América; T-Mobile. El teléfono funcionaba en todas las otras redes únicamente con frecuencias de 850 del GSM. (es decir, el famoso EDGE). y su modelo de venta, aunque sonaba atractivo en papel, resulto un completo fiasco.

Eventualmente, sacaron al mercado una versión compatible con las otras redes (la versión de AT&T, como fue llamada) pero para entonces, ya era muy tarde y el proyecto pasó casi de noche y fue abruptamente terminado aunque ganó incontables fans en su breve momento de gloria.

Para cerrar el año 2010, Google volvió a hacer el anuncio de otro teléfono debutando otra versión pura de una nueva actualización de Android. El Nexus S y Android 2.3 a.k.a. Gingerbread.

Esta ocasión, Samsung es el elegido para hacer el equipo (curioso que no fuera Motorola) y es básicamente una versión plastificada del Nexus One y muy similar a la línea Galaxy en cuanto a detalles y acabados.

A reserva de un Render para mostrar el equipo y sus propiedades, quisiera compartir lo que puedo ver en el futuro de Android como plataforma en base a mi experiencia con el teléfono. Si lo que pienso es cierto, Android bien podría ser el siguiente Windows de la industria celular.

Tuve la oportunidad de probar Android desde su primera versión comercial en el G1. Un teléfono algo decepcionante en cuanto a diseño industrial pero que mostraba el potencial de una plataforma que nació sumamente rústica.

Hagamos un poco de historia, y pensemos en 1984. En Harvard y en California dos emprendedores buscaban crear computadoras personales de dos diferentes manera. Uno, quería poner su software en cualquier equipo de cómputo. El otro, quería tener el completo control tanto de hardware como de su sistema operativo. Por supuesto, me refiero a Bill Gates con Microsoft y a Steve Jobs con Apple respectivamente.

Windows alcanzó el 95% del mercado mundial de Sistemas Operativos dejando a Apple, Linux y el resto de marcas con el resto.

En el 2007 Apple presentó el iPhone y 3 años después sus números de venta son sorprendentes: venden y venden unidades como pan caliente. Independientemente de que es un equipo verdaderamente extraordinario, para bien o para mal viene de la misma oficina y está atado a las mismas reglas y filosofías de Apple.

Por otra parte, también en California, dos emprendedores trabajaban en equipo para crear la misma empresa: Google. Otro tipo de empresa, otro giro y otra filosofía, pero, finalmente el mismo mercado de consumidores que el resto de las empresas de Silicon Valley: el usuario. Independientemente de la diferencia de productos, las plataformas móviles tienen la misma finalidad.

Google domina otro tipo de plataforma, la ahora nombrada Nube. Al igual que Microsoft, su tecnología reside en el corazón de muchísimas aplicaciones y utilidades como  mapas y correo electrónico que son compatibles con prácticamente cualquier smartphone de cualquier fabricante,

Regresando al principio, la noticia “oculta” que Google dio en enero del 2010 fue que, formalmente entraba a competir contra Apple. Si recuerdan la conferencia de Walt Mossberg, le preguntó a Steve Jobs su opinión sobre ahora tener a un ex miembro de su Consejo de Administración como competidor (Eric Schmidt) Basta decir que no le hizo ni tantita gracia y se puede ver que se lo están tomando en serio, cambiando el tema a su vida sexual (pueden ver la entrevista completa aquí)

La curva de la innovación es truculenta si no tienes cuidado. Puedes ser el primero en empezar una nueva tendencia, pero, es probable que otro  tome delantera utilizando el primer paso como trampolín.

Apple inició una nueva curva de innovación cuando presentó el iPhone, con un hardware muy atractivo, un sistema operativo impecable y le dio una nueva vida a las pantallas sensibles al tacto creando el equipo con el que ahora todos son comparados.

Google, por su parte, utilizó el primer paso de Apple y creo un sistema operativo lejos de ser perfecto pero que tiene una característica sumamente especial y que una cantidad sorprendente de personas (y fabricantes) buscan: la posibilidad de modificarlo aa tu antojo.  Y además: ¡es gratis!

A mi parecer, la historia se está repitiendo. Si el teléfono o las computadoras de Apple son mejores que todos los demás o no, es un tema que jamás podrá ser resuelto. Sin embargo, ha sido demostrado infinidad de veces que los mejores productos no son necesariamente los más vendidos.

Apple seguirá creando iPhones y con cada nueva versión, seguramente veremos nuevas tecnologías. Además, seguirá usando su modelo de tener el absoluto control sobre el sistema operativo así como la completa dependencia a las tiendas de medios y aplicaciones.

Google por su parte, está colocando su sistema operativo en cuanto fabricante lo desee. Desde lectores de libros electrónicos (El nook y el nook color), smartphones por supuesto  y próximamente una versión diseñada ex profeso para una Tablet. La posibilidad que tienen los fabricantes como Motorola, HTC y ahora Samsung para ofrecer versiones propias de Android en una variedad de teléfonos con estilos y diseños industriales para darle gusto a todos es similar al panorama que tenían IBM, Acer y HP en el principio de la era PC.

Esta fragmentación del sistema operativo,  es quizá un punto débil. Tener simultáneamente 3 versiones diferentes (más las que se acumulen) y tantos tipos de hardware puede presentar dificultad para los desarrolladores ya que deben adaptar cada aplicación a diferentes pantallas, sensibilidades de pantallas, teléfonos con teclado físicos, etc.

Como seguramente ya han de saber a estas alturas, Steve Jobs me parece una persona sumamente admirable. Independientemente de su marca y sus productos, su intelecto y su visión me resultan fascinantes. Sin embargo, no es el único con esas capacidades en Silicon Valley.

Se dice que Jobs se sabe “la persona más lista en la habitación” y que es por eso y su enorme carisma que ha logrado cerrar los tratos necesarios para muchísimos de sus proyectos, incluida la plataforma de iTunes y por supuesto su contenido.

Sin embargo, en el caso de Google, no es uno sino dos verdaderos genios responsables del fenómeno; Larry Page y Sergey Brin crearon un emporio de información de una idea aparentemente sencilla (indexar Internet) y ahora, en palabras de Steve Jobs “decidieron competir contra nosotros, así que eso hacen”.  Android está lejos de ser el sistema operativo perfecto y en completa justicia, la experiencia uniforme e integrada del iPhone está ejecutada mucho mejor. Sin embargo, como lo dije antes, el mejor equipo no es necesariamente el que más unidades vende. Android, como plataforma puede acaparar la gran mayoría del mercado en todo tipo de dispositivos. Si pensamos más allá del mercado celular, el potencial de Android para operar todo tipo de gadgets lo puede convertir fácilmente en el rey de las ventas.

Bien, llegaron al final del texto. Ahora, debo preguntarles, si han usado o tienen un teléfono Android, díganos qué tal ha sido su experiencia. ¿Por qué lo prefieren a un iPhone o cualquier otra marca o viceversaa?. ¿Creen que la fragmentación sea un verdadero problema?. Si el futuro de la computadora personal está en las plataformas móviles, ¿creen que Android tiene el potencial de acaparar este mercado como lo hiciera Windows en su momento?.

Por último, ¿que compañía consideran más importante o más visionaria? Apple o Google

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