Investigadores de la Universidad Saint Andrews en Escocia, han logrado equipar una célula viva con una cámara de resonancia que funciona emitiendo luz de manera parecida a cómo lo hace un láser. Un avance que permitiría rastrear una célula especifica durante días.

Para funcionar un láser necesita un material que pueda ser estimulado para producir luz, y una “cámara” que sea capaz de resonar con longitudes de ondas específicos. Así la luz que resuena dentro de la cámara estimula el material para producir más luz, creando así un ciclo de amplificación que produce un láser.

El diámetro de la cavidad de resonancia es el responsable de que el láser resultante tenga una longitud de onda u otra.

En este logro científico en particular, la célula es dotada de una diminuta esfera de plástico durante un proceso natural llamado endocitosis, en el cual la célula introduce moléculas grandes o partículas a su interior. La esfera no daña en ninguna manera a la célula y una vez dentro “resuena” con la luz emitida por proteínas fluorescentes previamente inyectadas en la célula.

El experimento a diferencia de lo que se pueda pensar no es crear células con armas láser. El objetivo será de utilidad para marcar células de manera especifica para que podamos seguirla individualmente incluso durante semanas.

Sin duda un avance que podría abrir el camino a cientos de estudios biológicos y presenta una nueva manera de monitorear, entender y posiblemente predecir el comportamiento, por ejemplo de células cancerígenas.

Referencia; Science