Durante mucho tiempo, los videojuegos han sido considerados como una pérdida de tiempo o un simple pasatiempo, incluso asociados a actos violentos como tiroteos.  

Sin embargo, un estudio de la Universidad de Brock reveló que los adolescentes pueden volverse más agresivos tras jugar videojuegos violentos durante años. 

¿Los videojuegos provocan violencia?

Sin embargo, es válido cuestionar si los videojuegos son realmente responsables de la violencia en los jóvenes. Un estudio del Instituto de Internet de Oxford de la Universidad de Oxford en 2019 concluyó que no hay una relación entre el comportamiento agresivo de los adolescentes y el tiempo que pasan jugando videojuegos violentos. 

El profesor Andrew Przybylski del Oxford Internet Institute señala que la creencia de que los videojuegos violentos causan agresión carece de resultados convincentes.

Este estudio combina datos subjetivos y objetivos y es uno de los más sólidos para evaluar la agresión y violencia en juegos de adolescentes.

Videojuegos hábitos de juego
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¿Los videojuegos son buenos para ti? 

En este sentido, es relevante destacar que los videojuegos tienen múltiples efectos positivos, como mejorar la memoria, la resolución de problemas, el estado de ánimo y las habilidades sociales.  

A pesar de las críticas, los videojuegos brindan beneficios físicos, cognitivos y sociales, contrarrestando la percepción negativa de ser causantes de pereza.

Por ello en UnoCero te presentamos algunos de los efectos benéficos de jugar videojuegos

videojuegos
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Memoria

Una gran cantidad de videojuegos demandan estrategia y concentración. Si has construido tu propia civilización en Minecraft o combatido en Fortnite, comprendes la importancia de recordar la ubicación de recursos o completar tareas específicas.  

Un estudio de la Universidad de California en 2015 reveló beneficios cognitivos en la memoria al evaluar a jugadores y no jugadores.

Los jugadores de videojuegos en 3D complejos tuvieron un mejor desempeño en tareas de memoria relacionadas con el hipocampo en comparación con los no jugadores o los que jugaban en 2D.

El estudio mostró que los no jugadores mejoraron su memoria con el tiempo al jugar un juego 3D complejo durante 30 minutos diarios.

Visualización espacial

Jugar videojuegos no solo mejora la memoria espacial, sino que también ayuda a mejorar la capacidad de visualizar el espacio.  

Según un estudio de 2013 de la Asociación Estadounidense de Psicología, los juegos de disparos mejoran la habilidad para pensar en objetos en tres dimensiones.  

Los jugadores son hábiles en juzgar distancias y realizar rotaciones mentales de objetos para visualizar su encaje en un espacio determinado.

Esta mejora en la capacidad de visualización espacial proporciona beneficios prácticos, como la habilidad de estacionar en paralelo en espacios reducidos  organizar un armario de manera eficiente.  

Además, una buena habilidad de visualización espacial es esencial para el éxito en numerosas carreras relacionadas con STEM

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Percepción y Visión

Ante un entorno complejo con estímulos competitivos, el cerebro desarrolla una plantilla perceptiva que ayuda a discernir la relevancia de la información. Esta plantilla permite evaluar y responder a situaciones.

Según un estudio de 2014 publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, los videojuegos de acción pueden mejorar la capacidad de crear estas plantillas perceptivas. 

Esta mejora en la percepción es altamente beneficiosa, ya que no se limita a una tarea específica, sino que puede aplicarse a diversas situaciones.

Jugar videojuegos de acción intensa puede aumentar la habilidad para discernir patrones y tonalidades de gris.  

Aunque se creía que la capacidad de distinguir el contraste no podía mejorar, una investigación de la Universidad de Rochester demostró que los jugadores que dedicaron aproximadamente 5.5 horas semanales a juegos de acción durante nueve semanas experimentaron una mejora del 43% en su sensibilidad al contraste. 

Los jugadores exhibieron una mayor eficiencia en el procesamiento de estímulos visuales, y esta mejora en la percepción se mantuvo durante varios meses después de la conclusión del experimento.